Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Hoy, a poco tiempo de empezar el año, nos ha dado por pararnos a pensar en aquellos lugares a los que hemos viajado, que más nos han impresionado.
Ha sido difícil escoger sólo uno, nos hemos sentido como cuando éramos pequeños y nos hacían la siempre incómoda pregunta de "¿A quién quieres más: a papá o a mamá?". Esa pregunta era tan difícil de responder como la que ahora nos hemos hecho...
Casi siempre porqué el enamoramiento por un sitio o otro no es para nada cuantitativo, es en la mayoría de ocasiones, totalmente involuntario, como el amor a primera vista.
A veces incluso, hemos llegado a sentir que ha sido el sitio el que nos ha elegido a nosotros y por eso se ha mostrado en todo su esplendor y ha conseguido enamorarnos totalmente.
Eso nos pasó la primera vez que pisamos Londres. Fue en el mes de abril de hace ya algunos años y con una estancia de 11 días reservada.
Reservamos el vuelo a Londres y lo descubrimos por primera vez.





Y nació el amor...nada más pisar la ciudad nos sentimos atraídos por ella y hasta el día de hoy seguimos tan enamorados de ella como aquel primer día. Lo que más nos gustó fue la ciudad en sí, todas las cosas que tiene para ofrecer y de las que no te cansarías nunca.
La zona de la Abadía de Westminster tiene muchas cosas que ofrecer y se le puede dedicar un día completo a la zona. Desde la propia Abadía, el Big Ben, la Casa del Parlamento, El London Eye...y el acuario!! un sitio muy turístico, pero tamboén muy recomendable.
Algo muy recomendable es hacer un crucerito por el Támesis y así descansar un poco con unas vistas espectaculares de la ciudad. Si antes fue desde las alturas en el London Eye, ahora toca verlo todo desde el suelo.
Un capítulo a parte serían los parques que salpican toda la ciudad. Cada uno tiene algo especial, así que lo mejor es dedicar unas cuantas horas a los más famosos: St. James, Regent´s Park y Hyde Park.
El apartado de compras en Londres sería uno de los más amplios. ¿A quién no le gustaría irse de compras todo un fin de semana a Londres con el monedero lleno?
Hay infinitas posiblilidades. Desde los almacenes inmensos como Harrod´s, hasta la calle Oxford, pasando por mercados increíbles como Candem.
Y como no hablar de la parte cultural de la ciudad, sería imposible no dedicarle mínimo un día a este aspecto. Unas horas en el museo Británico, una tarde dedicada al Tate Modern, al increíble Museo de Historia Natural, la Torre de Londres...
La verdad es que son incontables las cosas que se puedes ver en Londres!!
Intentamos vernos siempre que es posible, algunas veces la distancia se convierte en un problema que sólo podemos solucionarlo buscando vuelos baratos que nos ayudan a vernos con más frecuencia.
A veces incluso sólo podemos permanecer por unas horas en una sala fría de aeropuerto esperando una conexión a otro vuelo y eso nos provoca por momentos una desazón para la que no encontramos remedio.
Pero al final, cuando nos reencontramos, estos detalles se quedan en pequeños inconvenientes, que olvidamos para entregarnos al amor...

Londres...nuestro amor...nuestra ciudad.