Estados Unidos

27 lugares que ver en Alaska imprescindibles

Esta lista de los mejores lugares que ver en Alaska te ayudará a preparar tu visita a este espectacular destino en el que la naturaleza se muestra en su estado más puro y salvaje.

Conocido como La Última Frontera y situado en el extremo noroeste de América del Norte, este estado que pertenece a Estados Unidos, combina paisajes deslumbrantes con la posibilidad real de avistar fauna salvaje. Dos motivos más que suficientes para que los viajeros amantes de la naturaleza, entre los que nos encontramos, lo posicionen como uno de los destinos turísticos de naturaleza más impresionantes del mundo.

Ya te adelantamos que durante el viaje podrás disfrutar de experiencias inolvidables como observar osos, ballenas, orcas, alces, caribús, leones marinos y águilas calvas en su hábitat natural además de navegar entre impresionantes glaciares, recorrer parques nacionales, ver auroras boreales y el sol de medianoche; y realizar excursiones en barco, kayak, hidroavión o senderismo.

¿Cuánto tiempo necesitas para conocer Alaska? Aunque la ruta puede adaptarse al ritmo de cada viajero y dependerá de las actividades que quieras realizar, creemos que unos 15-21 días son suficientes para disfrutar de las mejores experiencias.

¿Como moverse por Alaska? Después de nuestra experiencia creemos que la mejor forma de moverse por Alaska es alquilar una autocaravana en Anchorage. El estado está muy bien adaptado a este tipo de transporte y optar por este tipo de vehículo te permitirá cambiar la ruta con mayor facilidad en función de la meteorología, que en este estado suele ser bastante cambiante. Otra opción es alquilar un coche y reservar alojamientos en sus principales destinos, aunque en este caso, te verás bastante limitado por la poca oferta en hoteles en algunas zonas.

Si no quieres conducir también puedes optar por el icónico Tren de Alaska que conecta ciudades clave como Anchorage, Fairbanks, el Parque Nacional Denali, Whittier o Seward. Este se caracteriza por tener vagones con techos de cristal y grandes ventanales que te permiten observar el increíble paisaje. Ten en cuenta que para llegar a otras ciudades o pueblos como Homer tendrás que utilizar el bus.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Alaska? La mejor época para viajar a Alaska es durante el verano, especialmente desde la segunda quincena de junio hasta la primera quincena de septiembre. Durante estos meses, las temperaturas son más agradables, los días cuentan con muchas horas de luz y la mayoría de los servicios y actividades turísticas se encuentran plenamente operativos.
Además, en esta época del año es posible disfrutar de una gran presencia de fauna salvaje, como osos grizzly y osos negros, además de ballenas jorobadas y orcas.

No obstante, hay que tener en cuenta que el clima de Alaska puede ser muy cambiante, incluso durante los meses de verano. Por ello, si buscas las condiciones más favorables para viajar, julio y agosto son generalmente los meses más recomendables. Eso sí, agosto suele ser el mes más lluvioso en la península de Kenai, por lo que conviene tenerlo en cuenta a la hora de planificar el viaje.

Basándonos en la experiencia de nuestra ruta por Alaska compartimos contigo una selección de los que pensamos que son los 27 lugares que visitar en Alaska imprescindibles. ¡Empezamos!

1. Anchorage

La forma más habitual de llegar a Alaska es en avión, haciendo escala en algún aeropuerto de Estados Unidos y aterrizando en el Aeropuerto Internacional Ted Stevens Anchorage.

Aunque Anchorage es la ciudad más grande y poblada de Alaska y concentra casi el 40 % de la población total del estado, después de nuestra experiencia, creemos que no merece la pena dedicarle más de dos o tres horas. Durante nuestra visita no nos terminó de convencer el ambiente y presenciamos algunos episodios de inseguridad, relacionados con el consumo de sustancias que, unidos a la falta de puntos de interés turístico, nos llevan a recomendarte que no inviertas mucho tiempo en ella. Es más, si tienes poco tiempo, nuestro consejo es que la utilices como punto de abastecimiento, cuenta con grandes supermercados como Walmart y Costco, si has alquilado una autocaravana y empieces tu ruta sin hacer parada en ella.

En caso de que debas pasar una noche en ella, una buena opción es coger un Uber si tu hotel no está en el centro y recorrer las avenidas situadas entre la 3rd y la 6th Avenue, donde se concentran los pocos atractivos turísticos que te recomendamos ver como diferentes muestras de arte callejero, tiendas de souvenirs y el Anchorage Museum, que alberga una galería con más de 600 artefactos nativos de Alaska.

Estas calles también cuentan con algunos de los restaurantes más recomendados de la ciudad, como el 49th State Brewing y el Glacier Brewhouse, donde puedes probar algunas especialidades locales como el cangrejo real (King Crab), el salmón rojo (sockeye) y el fletán (halibut).

A poca distancia del centro también se encuentra el Alaska Native Heritage Center, un espacio cultural que permite conocer de forma interactiva el arte, la historia y la vida cotidiana de las principales culturas nativas de Alaska.

Otro lugar interesante es el Downtown Anchorage Viewpoint, un mirador desde el que se obtiene una espectacular panorámica del horizonte urbano de Anchorage, con las montañas como telón de fondo. En días despejados también es posible ver el monte Denali (Mount McKinley) y la característica silueta de Sleeping Lady, nombre con el que se conoce al monte Susitna.

Ten en cuenta que, aunque no te aconsejamos dedicar mucho tiempo a Anchorage, esta ciudad es clave para alquilar coche o autocaravana. Nosotros alquilamos una Winnebago Minnie Winnie 25 con Great Alaskan Holidays y después de la experiencia, nos pareció la mejor forma de recorrer Alaska. Si estás pensando en hacer un viaje similar, te recomendamos reservar la autocaravana con varios meses de antelación a través de esta página de confianza.

Anchorage, uno de los lugares que ver en Alaska

2. Big River Lakes, uno de los lugares que ver en Alaska

Si vas a pasar un día en Anchorage, te recomendamos reservar una excursión en hidroavión a Big River Lakes, una zona conocida por sus increíbles paisajes y por la posibilidad de observar osos en libertad.

Situada a unos 130 kilómetros al suroeste de Anchorage, esta zona está formada por un conjunto de lagos alimentados por glaciares que, rodeados de montañas, bosques y una naturaleza prácticamente virgen, la convierten en un lugar único para disfrutar de la fauna y los paisajes de Alaska.

La única forma de llegar es en un pequeño hidroavión que sale del lago Hood, situado a unos 5 kilómetros del centro de Anchorage. El vuelo dura aproximadamente una hora y permite sobrevolar los fantásticos paisajes de la ensenada de Cook hasta aterrizar cerca de los lagos.

Una vez allí, el piloto te llevará hasta una pequeña embarcación en la que navegarás durante unas dos horas, pasando cerca de las orillas y los arroyos donde se concentran los salmones y es habitual ver osos pardos durante los meses de julio y agosto.

Oso en Big River Lakes

Nosotros hicimos esta excursión, que dura unas cuatro horas, con la pequeña compañía Ellison Air y tuvimos la suerte de avistar varios osos desde el hidroavión e incluso un alce. Una vez en la barca, vimos un primer oso pardo corriendo por la orilla, al que seguimos durante unos 10 minutos. Después, encontramos un enorme oso grizzly con dos cachorros buscando salmones en un arroyo hasta que acabaron acercándose hasta la orilla, desde donde pudimos observarlos durante casi media hora a poco menos de 10 metros de distancia desde la barca. Fue, sin duda, una de las experiencias más inolvidables de nuestro viaje por Alaska. Puedes reservar esta u otras excursiones desde su página oficial.

La gran ventaja de Big River Lakes respecto a estos dos destinos más famosos es que hay mucha menos gente (nosotros estuvimos completamente solos) y, al realizar la excursión en barca, puedes acercarte a los osos y observarlos desde una distancia relativamente corta y muy segura.

Es importante tener en cuenta que desde el lago Hood en Anchorage también tienes la posibilidad de hacer excursiones al Parque Nacional Katmai, donde los osos pardos pescan salmones en las famosas Brooks Falls, y al Parque Nacional y Reserva del Lago Clark, en zonas como las marismas de Chinitna Bay. Habitualmente se realizan desde Homer, hablaremos sobre esto más adelante, al encontrarse más cerca de estos lugares pero es importante saber que desde aquí también tienes la posibilidad de realizar los tours.

Por último, hay que tener en cuenta que las excursiones en avioneta o hidroavión están muy condicionadas por la meteorología y las cancelaciones por mal tiempo son frecuentes. A nosotros nos llegaron a cancelar esta excursión pero desde Homer cuatro veces debido a las condiciones meteorológicas. Por suerte, dejamos dos días libres en nuestra ruta por Alaska y, finalmente, uno de los días que pasamos en Anchorage pudimos disfrutar de esta experiencia.

Además, las cancelaciones pueden producirse pocos minutos antes de la hora prevista de salida. Por eso, te recomendamos dejar cierta flexibilidad en el itinerario y siempre, tener preparado un plan B si quieres hacer una excursión de este tipo.

Para más información para ver estos increíbles animales en su hábitat natural te recomendamos leer este post sobre los mejores lugares donde ver osos en Alaska.

Big River Lakes, uno de los lugares que ver en Alaska

3. Bird Creek

Completadas las visitas en Anchorage, otra de las mejores cosas que hacer en Alaska es recorrer la Seward Highway, una de las rutas escénicas más espectaculares de Estados Unidos.

Esta carretera, que te llevará de Anchorage hasta la ciudad portuaria de Seward a lo largo de un recorrido de 204 kilómetros, repletos de glaciares, fiordos y paisajes montañosos increíbles, cuenta con varias paradas interesantes antes de adentrarte en la península de Kenai, entre las que destacan Beluga Point y Bird Creek.

Situado a unos 25 kilómetros de Anchorage, Beluga Point es un saliente rocoso con vistas panorámicas de 180 grados sobre Turnagain Arm y las montañas Chugach. Su nombre hace referencia a las belugas, que pueden observarse, aunque en raras ocasiones, en las aguas de Turnagain Arm. Ten en cuenta que, aunque es complejo verlas, nosotros no tuvimos suerte, en esta zona si que es relativamente fácil ver a lo lejos ovejas de Dall, que se caracterizan por su abundante pelaje blanco y es uno de los animales más emblemáticos de Alaska.

Continuando unos 15 kilómetros por la Seward Highway llegarás a Bird Creek, un arroyo que durante los meses de verano se llena de salmones coho (silver), salmones rosados (pink), chum y salmón real (King Salmon o Chinook), además de numerosos pescadores.

¿Y por qué te recomendamos hacer esta parada? Porque esta abundancia de salmones suele atraer a diferentes especies de fauna salvaje, como águilas calvas y osos pardos (osos grizzli) y negros. En nuestro caso, tuvimos la suerte de ver dos águilas y un oso pardo que llegó a acercarse incluso a la zona donde estaban los pescadores.
Es muy importante tener en cuenta que la posibilidad de ver osos es desde mediados de julio a finales de agosto, teniendo su pico absoluto de actividad entre finales de julio y mediados de agosto. Esto es debido al momento de máxima remontada del salmón, momento en el que, tanto los osos negros, como ocasionalmente los osos pardos, bajan de las montañas Chugach para pescar en la desembocadura y en los tramos bajos del arroyo.

Para visitar Bird Creek, lo mejor es dejar el coche o autocaravana en el aparcamiento de pago y caminar unos 10 minutos hasta llegar a un puente desde el que se tienen las mejores vistas del arroyo, los pescadores y, si tienes suerte, los osos.

Bird Creek

4. Glaciar Exit

Unos pocos kilómetros antes de llegar a Seward te recomendamos encarecidamente coger un pequeño pequeño desvío que te llevará al Glaciar Exit, uno de los pocos glaciares accesibles a pie en Alaska y otro de los imprescindibles que visitar en Alaska.

Después de dejar el vehículo en su parking gratuito, lo más aconsejable es hacer alguno de los senderos. Tienes varios de distinta dificultad y duración que te permitirán acercarte más o menos al glaciar.

Nosotros elegimos hacer el Glacier Overlook Trail, un circuito llano y accesible para toda la familia que te lleva hasta un mirador con vistas lejanas del glaciar. El recorrido es de casi 3 kilómetros y una hora de duración.

Si tienes buena condición física (y tiempo) también puedes hacer el Harding Icefield Trail de 13,2 kilómetros, con unos 1.050 metros de desnivel positivo, que sube de forma constante hasta el borde del enorme Campo de Hielo Harding. La ruta te llevará entre 6 y 8 horas, dependiendo de tu estado físico. Si no quieres hacerlo por libre y prefieres ir con guía puedes reservar este tour.

En caso de que te llame la atención esta experiencia pero no tengas tanto tiempo, una alternativa es terminar el Harding Icefield Trail en Marmot Meadows, situado a unos 2,2 kilómetros del inicio y con un desnivel positivo de aproximadamente 365 metros. Desde este punto también tendrás una fantástica vista del glaciar y te ahorrarás el tramo más duro de la subida.

Otra excelente opción es reservar este trekking por el glaciar, en el que caminarás con crampones sobre enormes bloques de hielo e, incluso, puedes entrar en el interior de los glaciares de los Fiordos de Kenai.

Glaciar Exit, uno de los glaciares que ver en Alaska

5. Seward (Alaska)

Seward, una pintoresca ciudad portuaria famosa por ser la principal puerta de entrada al Parque Nacional de los Fiordos de Kenai, es otra de las maravillas que ver en Alaska.

Situada a orillas de la Bahía de la Resurrección y rodeada de imponentes montañas, Seward es la combinación perfecta de naturaleza salvaje, paisajes espectaculares y ambiente marinero, gracias en buena parte a su animado y colorido puerto.

Además de pasear por esta zona, que está repleta de barcos de pesca y de recreo además de algún que otro crucero, te recomendamos hacer alguna ruta de senderismo, como la de Two Lakes Park, un agradable paseo de unos 30 minutos que te llevará por paisajes preciosos. Otra opción es acercarte en unos 10 minutos en coche (con autocaravana será complejo aparcar porque el parking es muy pequeño) hasta Lowell Point, donde comienza el Tonsina Creek Trail. Esta ruta, de unos 5 km ida y vuelta y alrededor de 2 horas de duración, atraviesa un bosque hasta llegar a una playa de arena negra con vistas a la Bahía de la Resurrección.
A lo largo del recorrido y, especialmente, en los alrededores de la playa, es frecuente encontrar salmones y águilas calvas.

Si visitas la localidad a mediados de agosto, como hicimos nosotros, podrás coincidir con el Silver Salmon Derby, un popular torneo en el que pescadores llegados de todo el estado compiten por capturar el salmón plateado más pesado. Te recomendamos confirmar las fechas en la página oficial y, si coincides, acercarte al puerto para preguntar cuándo es el mejor momento para ver las capturas.

¿Dónde comer en Seward? Después de un día de senderismo o de un crucero por los Fiordos de Kenai, del que hablaremos en el próximo punto, puedes reponer fuerzas probando algunas especialidades locales como el halibut, el salmón, el bacalao negro, la sopa de marisco o las patas de cangrejo real en restaurantes recomendados como Ray’s Waterfront y The Cookery.

Si prefieres desayunar fuera de la autocaravana, te recomendamos los deliciosos sándwiches de cangrejo de Caines Head Coffee Co.. ¡Nos encantaron!

¿Dónde alojarse o pernoctar en Seward? Nosotros, al viajar en autocaravana, elegimos el Alice Campground, situado a unos 5 minutos del puerto y con bonitas vistas al mar. Desde el propio camping puedes salir a pasear por la zona de la playa y acercarte a un pequeño arroyo, donde es posible ver salmones y, con un poco de suerte, incluso alguna águila calva.
Ten en cuenta que en Seward es prácticamente imposible pernoctar en la ciudad sino es en uno de sus campings y, si viajas en temporada alta, lo mejor es reservar plaza con tiempo. Puedes hacerlo a través de la página oficial de la ciudad.

Si viajas en autocaravana por Alaska, debes saber que encontrarás diferentes opciones para pasar la noche, desde zonas de acampada y campings públicos hasta parques privados para autocaravanas (RV) con todo tipo de servicios. Eso sí, antes de estacionar y pasar la noche, comprueba siempre la señalización y la normativa local, ya que las condiciones pueden variar según la zona y no está permitido pernoctar libremente en cualquier aparcamiento.

Para tener toda la información sobre las mejores zonas para acampar, los servicios disponibles en cada camping e incluso posibles lugares de pernocta, te recomendamos la aplicación iOverlander. Nosotros la utilizamos durante todo el viaje y nos resultó muy útil para encontrar lugares donde pasar la noche.

Seward

6. Parque Nacional de los Fiordos de Kenai

Otra de las mejores cosas que hacer en Alaska es disfrutar al máximo de un crucero por el Parque Nacional de los Fiordos de Kenai, con salida desde el puerto de Seward.

Este parque, dominado por el Harding Icefield, uno de los campos de hielo más grandes de Estados Unidos, se caracteriza por los numerosos glaciares que descienden desde las montañas hasta el mar. Además, los impresionantes fiordos son el escenario de cualquier navegación ya que te verás rodeado de enormes paredes de roca mientras te acercas a las masas de hielo de los glaciares.

Además de disfrutar de paisajes difíciles de describir, los cruceros por el Parque Nacional de los Fiordos de Kenai, se caracterizan por ser ideales para avistar fauna marina como ballenas jorobadas, frailecillos, orcas, leones marinos, focas y nutrias marinas. Además, con un poco de suerte y dependiendo de la época del año, normalmente mediados-finales de agosto, también puedes llegar a ver osos negros recorriendo las playas en busca de alimento.

Los cruceros tienen una duración de entre 4 y 8 horas, dependiendo del itinerario elegido. Entre las compañías más conocidas que operan desde Seward se encuentran Major Marine Tours y Kenai Fjords Tours.

Las excursiones más recomendadas por los viajeros que visitan Seward son:

Glaciar en el crucero en Seward

¿Cuáles son las diferencias entre los cruceros cortos y los cruceros largos?

  • Rutas cortas (3 o 4 horas): Se realizan íntegramente dentro de la bahía protegida. Son ideales si no tienes mucho tiempo. Debes tener en cuenta que no llegan a los grandes glaciares principales.
  • Rutas largas (6 a 7,5 horas): Son los cruceros estrella porque ven fauna y glaciares adentrándose en el parque nacional, pero implican navegar entre 1 y 2 horas por mar abierto. Entre la opción de 6 horas y 7h30, si tienes tiempo, lo ideal es el de 7h30 porque este se adentra más en el parque y llega hasta zonas mucho más espectaculares. Además, tienes más tiempo para ver animales.

Otra cosa que debes tener en cuenta que los cruceros más largos, para llegar a los glaciares más espectaculares, como Aialik o Holgate, deben salir de la bahía protegida de Resurrection Bay y cruzar aguas abiertas del Golfo de Alaska. En esta zona suele haber algo de oleaje, aunque no excesivo, pero si tienes tendencia a marearte, es muy recomendable no desayunar fuerte y tomar alguna pastilla tipo biodramina.
En los tramos de fiordos, no te preocupes porque las aguas pasan a estar totalmente protegidas por las paredes de roca y el mar se vuelve como una balsa de aceite.

Parque Nacional de los Fiordos de Kenai

7. Homer

Homer, conocida como la Capital Mundial de la Pesca del Halibut y situada en el extremo de la península de Kenai, es otro de los lugares imprescindibles que ver en Alaska.

Para llegar hasta allí deberás recorrer durante unas 3 horas la carretera escénica Sterling Highway, otra de las rutas panorámicas más conocidas del estado.
Aunque muchos viajeros hacen este trayecto del tirón, nuestra recomendación es que hagas una breve parada en Soldotna, donde, durante los meses de verano (de mediados de julio a mediados de agosto), miles de salmones remontan el río Kenai para regresar a sus zonas de desove, convirtiéndose una de las zonas más conocidas para pescar. Aunque no es un imprescindible, sin duda, si todavía no has tenido la experiencia de ver este espectáculo del salmón, estamos seguros de que es un lugar muy interesante.

Otra parada interesante es el mirador Homer Overlook, ubicado unos kilómetros antes de llegar a la localidad, desde donde podrás observar a lo lejos y desde lo alto de la colina, la Homer Spit, la icónica lengua de tierra de unos 7 kilómetros que se adentra en la bahía de Kachemak, rodeada de montañas nevadas y glaciares.

Es en esta lengua de tierra donde se encuentran las fotogénicas casitas de madera de colores, muchas de ellas construidas sobre pilotes junto a la playa, que albergan tiendas de souvenirs, restaurantes especializados en pescado y marisco y empresas que organizan excursiones de pesca y avistamiento de osos.

Durante el paseo por Homer Spit también puedes acercarte al puerto pesquero y probar el halibut o las patas de cangrejo real en restaurantes como Captain Pattie’s Fish House, nuestro favorito, o Johnny’s Corner.

Al igual que en Seward, en Homer puede resultar complicado (prácticamente imposible) encontrar una zona de pernocta gratuita, por lo que nosotros optamos por pasar la noche en Mariner Park, situado junto a una de las playas de Homer.

Este camping, aunque carece de servicios, ofrece bonitas vistas al mar y pudimos dar agradables paseos por la playa. Además, tuvimos la suerte de ver una nutria marina y varias águilas calvas muy cerca. Ten en cuenta que en temporada alta, es muy recomendable reservar plaza en algunos campings. En otros, como el que te mencionamos, la plaza se asigna por orden de llegada, sin ningún tipo de reserva previa.

Homer, uno de los pueblos que ver en Alaska

8. Parque Nacional Katmai (Brooks Falls)

No creemos que haya discusión posible: Una de las experiencias más increíbles que puedes hacer en Homer es una excursión para ver osos en libertad.

Desde Homer Spit salen avionetas e hidroaviones que sobrevuelan la bahía de Kachemak y la costa de Alaska hasta llegar a zonas remotas como el Parque Nacional Katmai y Lake Clark, donde habitan grandes poblaciones de osos pardos (grizzlies). Las excursiones suelen ser de medio día o de día completo e incluyen el vuelo de ida y vuelta y el tiempo necesario para disfrutar del avistamiento.

Alaska es conocida por ser tierra de osos y Brooks Falls es uno de los lugares más famosos y accesibles para observarlos pescando salmones. Este lugar son unas pequeñas cascadas de menos de 2 metros de altura, situadas en el Parque Nacional Katmai, que se han convertido en una de las imágenes más icónicas de Alaska al reunir en ocasiones más de 20-30 ejemplares capturando salmones. Pese a eso, conviene tener en cuenta varios detalles para no llevarte una decepción.

Empecemos por el principio: El viaje desde Homer es ya una experiencia en sí misma, ya que la avioneta sobrevuela algunos de los paisajes más espectaculares de esta zona antes de aterrizar cerca de Brooks Camp. Desde allí, deberás recorrer una serie de senderos y pasarelas que te permiten acercarte a diferentes puntos de observación del río, siempre siguiendo las indicaciones de los responsables del parque. El recorrido entre el punto de aterrizaje y plataformas es de unos 20 minutos y, antes de acceder a la zona de avistamiento, deberás ver un vídeo y escuchar la normativa (unos 15-20 minutos más).

A partir de ese momento, ya podrás acceder a la imagen icónica de los osos pardos esperando sobre las cascadas para atrapar los salmones al vuelo. El único problema es que esta se obtiene desde una plataforma de madera que suele llenarse por completo de turistas durante el mes de julio, que es el momento álgido del remonte del salmón y, en consecuencia, de la presencia de osos. Debido a la gran afluencia, durante este mes, se han establecido turnos de acceso de unos 20-30 minutos, algo que, en nuestra opinión, resta bastante encanto a la experiencia además de generar un debate ético que gira alrededor de hasta qué punto es una experiencia que no interfiere en el comportamiento del animal.

¿Cuándo se pueden ver osos en Brook Falls? ¡Este en un dato crucial! Aunque nunca se puede garantizar el número de osos que vas a ver, es únicamente durante el mes de julio, especialmente a mediados de mes, cuando es relativamente fácil que se congreguen muchos ejemplares en Brook Falls. Esto es debido a que los salmones vuelven a su lugar de nacimiento para desovar y por lo tanto, los osos acuden a este lugar para poder atraparlos.

La presencia de osos se reduce a partir de agosto, especialmente desde mediados de mes hasta principios de septiembre, cuando estos regresan, para alimentarse de los salmones muertos o moribundos. Con esto queremos decir que, si viajas a mediados de agosto, como nosotros, no es la mejor época para visitar Brooks Falls, ya que hay una menor presencia de salmones e incluso, muchos osos abandonan temporalmente la zona. Tenlo en cuenta porque la mayoría de empresas, publicitan la imagen de la cascada repleta de osos pescando salmones durante los meses de julio y agosto, cuando esto no es así. Si vas en este momento del año (mediados de agosto) quizás sí que ves algún oso pero en ningún caso podrás ver muchos ejemplares juntos e incluso, puedes arriesgarte a no ver ninguno.

Para realizar el avistamiento de osos te recomendamos reservar esta excursión con antelación que te llevará a la mejor zona (Brooks Falls o Lago Clark) dependiendo de la época del año.

Si no hay disponibilidad puedes reservar en esta otra página de confianza o buscar plazas de última hora en alguna de las numerosas agencias de Homer.

Otro dato importante es recordar que, igual que ocurre con las excursiones en avioneta desde Anchorage, la meteorología cambiante de esta zona provoca un porcentaje elevado de cancelaciones, que además suelen comunicarse a última hora. Por ejemplo, a nosotros nos cancelaron la excursión hasta en tres ocasiones, una de ellas 5 minutos antes, por lo que finalmente optamos por hacer el avistamiento de osos en Big River Lakes desde Anchorage y, realmente, fue todo un acierto ya que nos permitió disfrutar de una experiencia inolvidable, en un entorno muy desconocido en el que estábamos solos.

Además, desde Anchorage también operan compañías que realizan vuelos al Parque Nacional Katmai y a Lake Clark, por lo que nuestra recomendación es no dedicar demasiados días de tu viaje a esperar una ventana de buen tiempo para volar desde Homer. Si tienes cierta flexibilidad, es mejor contar con varias alternativas por si hay alguna cancelación.

Brooks Falls, uno de los lugares que ver en Alaska

9. Parque Nacional del Lago Clark en Alaska

Aunque antes ya te hemos hecho un pequeño spoiler, si quieres ver osos en Alaska, es muy importante conocer cuáles son los mejores lugares pero sobre todo, cuáles son las mejores fechas en cada uno de ellos.

En este caso, si viajas en verano, otra de las mejores zonas para avistar osos es el enorme Parque Nacional del Lago Clark, que se extiende por casi 2 millones de hectáreas de naturaleza prácticamente virgen, combina montañas, glaciares, volcanes, bosques, ríos y lagos, además de albergar una gran variedad de fauna.

Este impresionante entorno natural, a diferencia de ubicaciones con infraestructuras fijas, como las pasarelas de Brooks Falls en Katmai, te ofrece la oportunidad de ver osos pardos tanto en la costa del Golfo de Cook como en el interior del Lago Clark. Es decir, aquí, los osos se desplazan en busca de alimento según el ciclo biológico de la zona, haciendo del parque un lugar único en el que, dependiendo de la época que lo visites, deberás ir a un lugar u otro. Eso sí, es importante tener en cuenta que solo es accesible por aire o por barco.

Otra de las grandes ventajas de este parque es que, al estar mucho menos concurrido que lugares como Brooks Falls, la experiencia suele ser más tranquila y permite disfrutar de los osos durante más tiempo y con menos gente alrededor.

Las mejores zonas para ver osos en el Parque Nacional del Lago Clark son:

  • Chinitna Bay: Es famosa por la gran concentración de madres con cachorros que acuden a esta zona para alimentarse de la hierba salada, rica en proteínas, y desenterrar almejas en la playa durante la marea baja. La mejor época para ver osos en esta zona es de finales de mayo a mediados de julio.
  • Silver Salmon Creek (costa de Cook Inlet): Es un lugar perfecto para observar a los osos pescando salmones plateados (coho) directamente en el río. En este caso, te recomendamos ir de mediados de julio a finales de agosto.
  • Crescent Lake: Los osos llegan hasta este punto atraídos por el abundante desove del salmón rojo y, a diferencia de las zonas costeras, el avistamiento se realiza desde embarcaciones que navegan por las orillas del lago. Al estar en el interior del parque (montañas Chigmit), los salmones tardan unos días más en llegar que a la costa abierta por lo que la mejor época es de finales de julio a mediados de septiembre.

Aunque nosotros estamos compartiendo contigo un rango de fechas específico para cada una de las zonas, es importante tener en cuenta que la naturaleza es imprevisible y, dependiendo del remonte del salmón, las fechas pueden variar. Es por eso que lo más recomendable, antes de contratar nada, es contrastar la información o escoger directamente una empresa que escoja la zona dependiendo de los avistamientos.

Puedes reservar esta excursión con antelación que te llevará a la mejor zona (Brooks Falls o Lago Clark) dependiendo de la época del año.

Osos en el Lago Clark

Seguro de viaje para Alaska

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10. Kachemak Bay State Park

Otra de las mejores cosas que hacer en la Península de Kenai, es coger un water taxi que, en unos 30 minutos, te llevará hasta Kachemak Bay State Park, donde podrás disfrutar de diferentes rutas de senderismo.

Situado frente a Homer, este espacio natural se caracteriza por su terreno montañoso, salpicado de glaciares, bosques, playas y acantilados, y tiene como uno de sus grandes atractivos el Glacier Lake Trail, una ruta de unos 5 kilómetros y aproximadamente una hora y media de duración que te lleva hasta la orilla de un lago alpino salpicado de icebergs flotantes, con el enorme frente del glaciar como telón de fondo.

La vuelta puedes hacerla por el Saddle Trail, lo que permite que el water taxi te recoja en una playa diferente y convertir la excursión en una ruta circular.

Si buscas una ruta más exigente y dispones de más tiempo, puedes completar el Grace Ridge Trail, un recorrido lineal entre Kayak Beach y South Grace Trailhead, con un desnivel positivo de unos 1.200 metros y una duración aproximada de 8 horas. El esfuerzo merece la pena, ya que desde las zonas más elevadas disfrutarás de unas increíbles vistas de la bahía, los glaciares, las montañas y el océano.

Otra opción más divertida es hacer una ruta en kayak, que te permitirá acceder a pequeñas calas y disfrutar de cerca de los espectaculares paisajes de la costa, además de tener la posibilidad de observar fauna como nutrias marinas, focas, leones marinos, águilas calvas e incluso ballenas.

Si dispones de más tiempo, también puedes pasar la noche en alguno de los campamentos del parque y dedicar varios días a disfrutar de las diferentes rutas y realizar todas las experiencias que hemos mencionado anteriormente.

Kachemak Bay State Park

11. Trail of Blue Ice

Una vez realizadas todas las visitas en Homer y alrededores, puedes poner rumbo a Whittier por la Seward Highway, otra de las carreteras panorámicas más bellas del estado, haciendo antes una parada en el parking del Portage Lake Visitor Center para completar el Trail of Blue Ice, que es otra de las mejores cosas que hacer en Alaska.

Esta ruta, de unos 11 kilómetros y 3 horas de duración, es prácticamente llana y te llevará por el espectacular valle de Portage, atravesando bosques de abetos, zonas húmedas y pequeños riachuelos, con vistas a montañas, lagos y glaciares.

Uno de los puntos más interesantes se encuentra en los alrededores de Williwaw Creek, muy cerca del camping Williwaw. Aquí encontrarás varios puentes y pasarelas de madera que cruzan arroyos y pequeños ríos, donde, entre finales de julio y septiembre (especialmente desde mediados de agosto hasta principios de septiembre) es posible observar cientos de salmones remontando los ríos para desovar.

Ten en cuenta que también es posible ver algún oso aunque los avistamientos son mucho menos frecuentes. Recuerda que, en todas las rutas de senderismo en Alaska, es recomendable llevar siempre a mano un spray antiosos, ya que puede resultar útil en caso de un encuentro peligroso con uno de estos animales.

Esta ruta de senderismo se puede ampliar con el Williwaw Nature Trail, un corto sendero donde se puede ver una mayor concentración de salmones en la época de remonte y que nos pareció un gran complemento a la anterior.

Si vas a pernoctar en la zona dispones del Williwaw Campground, situado aproximadamente a mitad del Trail of Blue Ice. Otra excelente opción, y la que nosotros elegimos, es dormir en alguno de los parkings de acceso a Portage Lake, en los que no haya señalización que prohiba la pernocta.

Trail of Blue Ice, una de las cosas que hacer en Alaska

12. Byron Glacier, uno de los glaciares que ver en Alaska

En la misma carretera de acceso a Portage Lake se encuentra Byron Glacier, uno de los glaciares más impresionantes y accesibles que ver en Alaska.

Una vez dejes el coche o la autocaravana en el parking, puedes empezar un sendero de unos 3,2 kilómetros (ida y vuelta) y aproximadamente una hora de duración, que atraviesa un bosque de abetos junto al arroyo Byron y te lleva hasta una zona desde donde puedes ver de lejos el glaciar y sus campos de hielo, encajados entre las montañas. El recorrido es prácticamente llano, por lo que resulta ideal para hacer en familia.

Una vez en el mirador, no se recomienda acercarse más al frente del glaciar, ya que puede haber grietas y desprendimientos de hielo.

Byron Glacier

13. Portage Lake

Al final de la carretera del Byron Glacier se encuentra Portage Lake, un profundo lago glaciar de tonos grisáceos situado en el Bosque Nacional Chugach que está considerado otro de los imprescindibles que visitar en Alaska.

Alimentado por varios glaciares, entre ellos el impresionante Portage Glacier, que durante décadas fue visible directamente desde la orilla, actualmente, debido al cambio climático, su frente queda escondido y solo se puede ver de cerca con una excursión en barco.

Si tienes tiempo, sin duda, una de las mejores formas de disfrutar del paisaje natural que rodea el lago es realizar un paseo en barco. Este suele durar una hora y te permite acercarte a menos de 100 metros de la pared de hielo del glaciar, además de observar varias cascadas producidas por el deshielo.

Te recomendamos reservar el crucero con antelación desde esta página de confianza. ¡A nosotros nos gusto mucho!

Portage Lake, uno de los lagos que ver en Alaska

14. Whittier

La visita a esta zona, situada en el extremo norte del istmo que conecta la península de Kenai con el territorio continental de Alaska, acostumbra a terminar cruzando un túnel de unos 4 kilómetros de longitud, compartido de forma alterna por automóviles y trenes, que te llevará hasta la intrigante localidad de Whittier.

Es importante saber que este túnel se abre cada 30 minutos en cada sentido y solo está operativo entre las 5h30 y las 22h30. Por lo tanto, fuera de este horario solo puedes salir de Whittier por vía marítima.

Una vez lo cruces, llegarás en pocos minutos a la localidad de Whittier, situada a orillas del Prince William Sound, un golfo y entramado de fiordos, bahías e islas que, protegido por la cordillera Chugach, es uno de los lugares naturales más espectaculares de Alaska.

¿Y qué hace tan especial a Whittier? Pues algo realmente llamativo y es que la mayoría de sus vecinos viven en un mismo edificio para hacer frente al clima extremo de la zona. Con 14 plantas concentra todos los servicios básicos, con calefacción centralizada, lo que permite a los vecinos ir al colegio, al supermercado, a la oficina de correos, al centro médico o al ayuntamiento sin necesidad de salir al exterior.

Eso sí, aunque a primera vista puede parecer un pueblo fantasma, no son pocos los viajeros que lo visitan para realizar un crucero por el Prince William Sound o coger el ferry que lleva hasta Valdez y así evitar conducir unas 6-7 horas por carretera.

Sea como sea, debes saber que el pueblo se puede recorrer en menos de una hora, ya que se concentra principalmente en la zona del puerto, donde encontrarás varias casetas de madera que albergan cafeterías, un restaurante y tiendas de souvenirs. También puedes ver el edificio Begich Towers Condominium, donde vive prácticamente toda la población, y los restos del Buckner Building. Este fue construido en la década de 1950, como una enorme base militar autónoma, y quedó abandonado tras el terremoto de 1964 de Alaska, considerado el terremoto más fuerte registrado en Norteamérica y el segundo en la historia de la humanidad.

Si te quedas más tiempo en Whittier, también puedes hacer alguna de estas rutas de senderismo:

  • Horsetail Falls Trail: Un sendero de aproximadamente una hora de duración y unos 120 metros de desnivel que te lleva hasta una bonita cascada.
  • Whittier Creek Trail: Una ruta muy fácil de 1,2 kilómetros que bordea el arroyo Whittier Creek. Sale de la zona del camping por lo que es una buena opción para estirar las piernas si pernoctas aquí.
  • Portage Pass Trail: Este popular trekking de 6,8 kilómetros, unos 450 metros de desnivel y entre 2 y 3 horas de duración, sube hasta un paso de montaña con vistas al lago y al glaciar Portage, del que hablábamos en el anterior punto.

Para pasar la noche nosotros elegimos el Whittier Parking & Camping, situado a pocos metros del Whittier Creek. Por la noche nos comentaron que es habitual ver osos negros merodeando cerca de las zonas de basura de la población, por lo que es recomendable llevar siempre a mano el spray antiosos.

Whittier

15. Crucero por el Prince William Sound

El principal atractivo de Whittier y una de las mejores cosas que hacer en Alaska es un crucero por el Prince William Sound, un espectacular laberinto de fiordos, islas y montañas donde se encuentran algunos de los glaciares más impresionantes del país.

Durante el recorrido, que suele durar entre 5 y 6 horas, disfrutarás de paisajes increíbles mientras el barco se adentra entre enormes paredes de roca y se acerca a los frentes de varios glaciares. Aunque todo el recorrido es impresionante, ya que pasa por paisajes difíciles de describir, te aseguramos que la experiencia es especialmente espectacular cuando se produce un desprendimiento de hielo y puedes escuchar el estruendo del glaciar al caer al agua.

Además, dependiendo de la época del año y de las condiciones, es posible avistar parte de la fauna que habita en esta zona, como ballenas, orcas, leones marinos, focas, marsopas de Dall, nutrias marinas y águilas calvas. El recorrido también se acerca a una piscifactoría de salmones donde, con un poco de suerte, en época de remonte, puedes llegar a ver incluso osos negros pescando salmones. Nosotros tuvimos la gran suerte de ver a varios ejemplares con crias y fue la guinda del crucero.

Después de nuestra experiencia, durante la que pudimos ver todos estos animales excepto las orcas (que tuvimos la suerte de avistar en el recorrido en ferry que nos llevó de Whittier a Valdez), podemos decir que el crucero merece totalmente la pena y que no tiene nada que ver con el ferry que conecta con Valdez, aunque este también es un trayecto panorámico.

Te comentamos esto porque es importante poner sobre la mesa que los cruceros que recorren las tranquilas aguas del fiordo (por lo que no deberías marearte), dedican bastante tiempo a avistar fauna y se acercan a pocos metros de los glaciares, algo que no hace el ferry. Por ello, si puedes, no sustituyas el crucero por el ferry.

Crucero por el Prince William Sound

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16. Valdez, una de las ciudades que ver en Alaska

Desde Whittier puedes coger un ferry que te llevará a través del Prince William Sound hasta la ciudad de Valdez en unas 6 horas, o recorrer la carretera escénica Glenn Highway en unas 7 horas.

Si eliges el ferry, debes tener en cuenta que sale únicamente dos veces por semana durante la temporada alta y que las plazas para vehículos suelen agotarse con semanas de antelación. Nosotros lo reservamos un mes antes y pagamos unos 400$ por dos personas y la autocaravana.

Una vez en esta ciudad costera, situada a orillas del Prince William Sound y fundada por exploradores españoles en 1790, te recomendamos pasar dos días para disfrutar de sus principales atractivos.

La visita a la ciudad de Valdez no te llevará más de una hora, ya que se centra principalmente en la zona del puerto, donde puedes ver cientos de embarcaciones de pesca con el espectacular telón de fondo de las montañas nevadas de Chugach, si el cielo está despejado.

En esta zona también se encuentran varios restaurantes y tiendas de souvenirs ubicados en fotogénicas casas de madera de colores. Pese a eso, para comer, te recomendamos alejarte un poco del puerto para probar el delicioso halibut en el food truck Poor Betty’s, situado junto a una cervecería local, donde puedes comerlo acompañado de una cerveza.

Valdez, una de las ciudades que ver en Alaska

Si visitas Valdez durante el verano, en el puerto también puedes ver las capturas de los populares torneos de pesca deportiva, entre los que destacan el derbi del salmón plateado y el del halibut.

La visita a la ciudad la puedes combinar con el Dock Point Trail, una corta caminata de media hora que atraviesa un bosque de abetos hasta llegar a varios puntos panorámicos con vistas al fiordo de Port Valdez, el puerto y las montañas Chugach.

Otra visita imprescindible en los alrededores de la localidad es el Valdez Glacier Lake, un lago glaciar donde es habitual encontrar grandes bloques de hielo flotando sobre el agua. Se encuentra a tan solo 15 minutos en coche o autocaravana del centro de Valdez, por lo que no te llevará mucho tiempo. Además, puedes dejar el vehículo en un amplio aparcamiento situado a escasos metros del glaciar y dar un pequeño paseo por la orilla del lago para observar los bloques de hielo y de fondo, el glaciar.

Si dispones de más tiempo, puedes contratar en Valdez un tour en kayak para navegar entre los bloques de hielo de este lago.

Para no perderte nada importante de esta población y sus alrededores te recomendamos seguir esta lista de cosas que hacer en Valdez.

Para alojarte cerca del puerto de Valdez, dispones del camping Eagles Rest RV Park, que cuenta con todos los servicios. Al igual que en el resto de núcleos urbanos en Alaska, es prácticamente imposible encontrar lugares para pernoctar de forma gratuita.

Valdez Glacier Lake, uno de los lugares que ver en Alaska

17. Crucero por el glaciar Meares o Columbia

Uno de los principales atractivos de Valdez es realizar un crucero por el Prince William Sound para ver de cerca el glaciar Meares o el Columbia, dos de los glaciares más espectaculares y accesibles que ver en Alaska.

Estos cruceros, que salen desde el puerto de Valdez durante los meses de verano, te permiten observar increíbles paisajes de fiordos, montañas e icebergs, además de poder avistar fauna marina como nutrias, focas, leones marinos, ballenas y orcas, entre otros.

Los dos cruceros más importantes son:

  • Crucero al glaciar Columbia: Este crucero de unas 6 horas de duración navega por el Prince William Sound hasta la zona del glaciar Columbia, uno de los glaciares de marea más grandes de Norteamérica, navegando entre icebergs y hielo flotante. Puedes reservarlo aquí.
  • Crucero al glaciar Meares: Este crucero de 7h30 llega hasta el glaciar Meares, uno de los pocos glaciares de marea en Alaska que continúa avanzando. Ofrece buenas posibilidades de observar desprendimientos de hielo. Puedes reservarlo aquí.
Glaciar Meares, uno de los lugares que ver en Alaska

Nosotros, aunque en principio teníamos pensado hacer el crucero al glaciar Columbia, finalmente optamos por cambiar de excursión y dirigirnos al glaciar Meares. El importante retroceso del Columbia hace que actualmente las embarcaciones no puedan acercarse directamente a su frente y tengan que navegar entre los enormes icebergs que flotan en la bahía. ¡Y menudo acierto el cambio!

A pesar de que no tuvimos muy buen tiempo, algo bastante habitual en Alaska y a lo que tienes que acostumbrarte, la experiencia nos encantó. No solo por la fauna que pudimos observar, sino también por los increíbles paisajes que acompañan toda la navegación, entre fiordos, montañas y enormes bloques de hielo.

Durante el recorrido tuvimos la suerte de ver ballenas, frailecillos, nutrias marinas, leones marinos y focas, algunas de ellas descansando tranquilamente sobre los bloques de hielo flotante desprendidos del glaciar. Sin duda, fue una de las experiencias que más disfrutamos durante nuestro viaje por Alaska.

Entonces, ¿Whittier o Valdez para navegar por Prince William Sound?
Aunque ambas localidades permiten adentrarse en el espectacular Prince William Sound, y ofrecen cruceros que navegan por las mismas aguas, cada uno de ellos tiene unas características que lo hacen único además de muy diferente al otro.
Los cruceros desde Whittier se caracterizan por incluir la observación de muchos glaciares de marea altos cayendo desde la montaña. Además, navega por aguas extremadamente protegidas y tranquilas, ideales si te mareas con facilidad.
En cambio, los cruceros desde Valdez hacen una navegación entre icebergs frente al Columbia Glacier o el avance del Meares. Además, los recorridos son más largos (6 a 7 horas) y se hacen por bahías abiertas con mayor probabilidad de ver orcas y ballenas jorobadas.

Después de nuestra experiencia, si el tiempo y el presupuesto te lo permite, sin duda haríamos los dos ya que ofrecen experiencias muy diferentes. Si solo puedes hacer uno, si buscas comodidad, aguas tranquilas y ver muchos glaciares, elige Whittier. Si prefieres navegar entre hielos gigantes, ver fauna marina y hacer una ruta más remota, elige Valdez.

Otra excelente opción es reservar esta excursión en kayak por el glaciar Columbia, que permite navegar muy cerca de los icebergs y disfrutar del paisaje desde una perspectiva completamente diferente.

Crucero por el glaciar Meares

18. Solomon Gulch Hatchery

Si viajas entre principios de julio y septiembre, otro de los lugares imprescindibles que visitar en Alaska es Solomon Gulch Hatchery y sus alrededores, donde hay muchas posibilidades de ver leones marinos, águilas calvas y osos negros alimentándose de salmones.

Situada a unos 20 minutos de Valdez, esta piscifactoría reúne a miles de salmones que regresan a esta zona después de pasar varios años en el océano para desovar. Una vez finalizado el desove, los salmones mueren como parte de su ciclo natural y sus cuerpos se convierten en una importante fuente de alimento para la fauna de la zona. Es muy importante tener en cuenta que el periodo de mayor actividad y concentración de salmones y animales (especialmente osos negros y en menor medida grizzlies) suele producirse entre finales de julio y finales de agosto.

Además de la posibilidad de ver osos, en la entrada de la piscifactoría ocurre una de las imágenes más impactantes que podrás ver en Alaska: decenas de leones marinos de Steller esperando para hacerse con algún salmón, con muy poco esfuerzo, aprovechando la presencia de estos. Además, en los alrededores de la piscifactoría y en la orilla del lago también es frecuente ver águilas calvas pescando salmones.

Solomon Gulch Hatchery

¿Quieres ver osos en Valdez? Entonces te recomendamos recorrer en coche o autocaravana el tramo de unos 2 kilómetros que hay antes de llegar a la piscifactoría. En esta zona, en el margen opuesto a la salmonera y junto a pequeños arroyos (marcada la ubicación en el mapa que incluimos al final del post), a partir de mediados de agosto se concentran numerosos salmones muertos o moribundos. Esto atrae a los osos negros (osos pardos se han visto muy pocos), que suelen acercarse, especialmente al atardecer, para alimentarse.

Nosotros llegamos a Valdez el 20 de agosto y tuvimos la suerte de ver dos osos negros unos 2 kilómetros antes de llegar a Solomon Gulch Hatchery y otro en el carril bici de la Richardson Highway, a pocos kilómetros de Valdez. En ambos casos los vimos al atardecer.

Una estrategia que nos funcionó muy bien fue situarnos con la autocaravana entre Solomon Gulch y los dos kilómetros anteriores y estar atentos a los vehículos que se detenían en el arcén. Si varios coches paran de repente, ¡es posible que haya algún oso cerca!

Para pernoctar en esta zona te recomendamos un aparcamiento situado junto a la propia carretera, a pocos metros de la piscifactoría (hemos marcado su ubicación en el mapa de más abajo), con bonitas vistas al fiordo. Ten en cuenta que puedes quedarte a dormir en Valdez ya que esta zona está a solo 20 minutos en coche. Nosotros preferimos hacerlo así por tener ambas experiencias y estar más cerca de las zonas de avistamiento de osos por la mañana y al atardecer, que es cuando suelen estar más activos.

Avistamiento de osos en Valdez

19. Recorrer la Richardson Highway, una de las cosas que hacer en Alaska

Desde Valdez puedes coger la Richardson Highway, otra de las carreteras escénicas más bonitas que ver en Alaska, que conecta con la ciudad de Fairbanks a lo largo de 589 kilómetros.

Sus puntos más fotogénicos se encuentran en los primeros kilómetros, cuando la carretera se adentra en las montañas Chugach siguiendo el curso del río Lowe, atravesando espectaculares paisajes de montañas, glaciares y cascadas.

Uno de los primeros lugares que encontrarás es Keystone Canyon, situado a unos 14 kilómetros de Valdez. Esta espectacular garganta está rodeada de enormes paredes rocosas y cuenta con varias cascadas visibles desde la propia carretera, entre las que destacan Bridal Veil Falls y Horsetail Falls.

Keystone Canyon, uno de los lugares que ver en Alaska

Continuando por la Richardson Highway llegarás a Thompson Pass, un puerto de montaña situado a más de 850 metros de altitud, desde donde disfrutarás de unas fantásticas vistas de las montañas y los paisajes que rodean la carretera.

Unos kilómetros después encontrarás otro de los grandes atractivos de la ruta: Worthington Glacier, uno de los glaciares más accesibles que visitar en Alaska. Se encuentra en el kilómetro 29 de la Richardson Highway y desde el aparcamiento sale un corto sendero hasta un mirador desde el que podrás ver el glaciar.

Después de estas tres primeras visitas, puedes continuar la ruta hasta Fairbanks haciendo paradas en diferentes miradores y puntos de interés como Copper Center, Gulkana River, Paxson Lake, Rainbow Ridge, Delta Junction y Black Rapids Glacier, todos ellos marcados en el mapa que encontrarás más abajo.

Además de estas paradas que te aconsejamos hacer, sin duda, lo mejor es recorrer la carretera sin prisas y detenerte en las diferentes zonas habilitadas junto al arcén para disfrutar del paisaje que es el verdadero protagonista de este recorrido.

Eso sí, una parada curiosa es la del Trans-Alaska Pipeline, una de las obras de ingeniería más increíbles de Alaska y todo Estados Unidos. Se trata de un enorme oleoducto de 1.287 kilómetros de longitud que atraviesa Alaska de norte a sur y conecta los yacimientos de petróleo de Prudhoe Bay, en el océano Ártico, con el puerto de Valdez. Solo tienes que fijarte para ir viendo diferentes tramos a lo largo de la carretera.

Worthington Glacier


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20. Auroras boreales en Fairbanks

Una de las pocas razones para visitar Fairbanks, además de completar el recorrido por la Richardson Highway, es la posibilidad de ver auroras boreales, que sin duda es otra de las cosas que hacer en Alaska.

Ubicada bajo el llamado Óvalo Auroral, una zona alrededor del Polo Norte donde se concentra gran parte de la actividad de las auroras, Fairbanks está considerada uno de los mejores lugares del mundo para verlas.

Eso sí, es muy importante tener claro que la temporada de auroras suele ir de finales de agosto a mediados de abril, ya que durante estos meses hay suficientes horas de oscuridad para poder observarlas. Aunque pueden aparecer durante toda la noche, suelen ser más habituales entre las 22h y las 02h y, sobre todo, si el cielo está despejado.

Si quieres aumentar las posibilidades de verlas, lo recomendable es pasar al menos tres noches en Fairbanks y alejarte de las luces de la ciudad para buscar cielos oscuros y sin contaminación lumínica.

Para ir a lo seguro, una buena opción es consultar el nivel de actividad de las auroras boreales en Fairbanks desde esta página y, si la previsión meteorológica anuncia cielos despejados, acercarte a alguna de las mejores zonas para verlas, como Cleary Summit, Murphy Dome o Chena River State Recreation Area, situadas en los alrededores de la ciudad.

Otra excelente opción es reservar este tour para ver la aurora boreal, este que incluye las termas de Chena o este que incluye el cruce del Círculo Polar Ártico.

El principal inconveniente es que Fairbanks tiene pocos atractivos turísticos y ninguno imprescindible, más allá de relajarte en Chena Hot Springs, unas aguas termales situadas a unos 100 kilómetros de la ciudad, hacer este crucero fluvial o acercarte a North Pole para visitar su famosa tienda navideña y comprar algún objeto de decoración.

Nosotros, que llegamos a la ciudad a finales de agosto, probamos suerte una noche, aunque los cielos estaban muy cubiertos, algo bastante habitual en esta zona, y no pudimos verlas. Después de la experiencia, creemos que invertir tres o más días de un viaje a Alaska en Fairbanks no compensa, ya que tienes más probabilidades en otros destinos de Europa más cercanos, como Islandia, Tromsø, en Noruega, o la Laponia finlandesa.

En cambio, una buena opción si estás varias noches en el Parque Nacional Denali, es controlar la actividad de auroras y el día que esté más despejado acercarte a la zona del Óvalo Auroral, sin tener que llegar hasta Fairbanks.

Para alojarte en Fairbanks dispones de varios campings como el Rivers Edge RV Park o el Tanana Valley Campground and RV Park.

Auroras boreales en Fairbanks

21. Parque Nacional Denali

Famoso por albergar el monte Denali, la montaña más alta de América del Norte, con 6190 metros de altura, este parque nacional es otro de los imprescindibles que ver en Alaska.

Aunque dependerá de lo que quieras hacer, te recomendamos estar un mínimo de 2 días completos, para hacer las rutas de senderismo principales, disfrutar de los impresionantes paisajes y, por supuesto, intentar ver fauna salvaje como osos grizzly, alces, caribúes, borregos de Dall y lobos (el único que no vimos).

Es importante saber que existe una única carretera que permite acceder a sus principales atractivos y puntos de inicio de las rutas de senderismo y que además, en vehículo particular, solo podrás llegar hasta la zona del Savage River, situada a unos 30 minutos del Centro de Visitantes, y de fácil acceso con el autobús gratuito del parque. Después de este punto, si quieres adentrarte en el parque, tendrás que ir con el autobús de pago que sale del Denali Bus Depot.

Entre las rutas de senderismo más fáciles y bonitas se encuentran Horseshoe Lake Trail (nuestra favorita) y Savage River Loop Trail. Si estás más en forma, puedes optar por el Mount Healy Overlook Trail, Triple Lakes Trail o Savage Alpine Trail. Nosotros hicimos las dos más fáciles, ya que queríamos centrarnos más en la fauna y disfrutar de los paisajes, algo que puedes hacer perfectamente desde la carretera y las rutas más fáciles.

Horseshoe Lake Trail

Es importante saber que desde agosto de 2021, la Denali Park Road está cortada a la altura de la milla 43 (East Fork) debido a un grave desprendimiento. La reapertura total de los autobuses de tránsito y tours a lo largo de las 92 millas del parque está prevista para la temporada de 2027.
Aun así, merece la pena coger el autobús de pago, ya que los paisajes después del Savage River son realmente espectaculares y es donde tienes más posibilidades de ver fauna.

Además, cuando te acercas a algún paisaje bonito o a una zona de avistamiento de fauna, puedes pedirle al conductor que te deje bajar y hacer un tramo andando por la carretera. Los autobuses pasan aproximadamente cada media hora, por lo que puedes ir subiendo y bajando a lo largo del recorrido.

Para pernoctar, nosotros optamos por el Riley Creek Campground, situado a unos 2 kilómetros del Centro de Visitantes y a unos 10 minutos andando del Denali Bus Depot, desde donde salen los autobuses del parque. También dispones de autobuses gratuitos que te llevan hasta el Centro de Visitantes y hasta Savage River, haciendo breves paradas si se avista algún animal.

Tanto el camping como los autobuses que recorren el parque es recomendable reservarlos con antelación durante los meses de verano.

Ten en cuenta que estos datos son solo unas pinceladas, aunque muy importantes, de este parque. Tienes toda la información en este post sobre cómo visitar el Parque Nacional Denali.

Parque Nacional Denali

De camino al Denali desde Fairbanks (o Anchorage), puedes hacer una parada para comer o tomar una buena cerveza en el 49th State Brewing, un local que tiene una réplica del famoso “Magic Bus” de Christopher McCandless, que fue utilizado como atrezzo durante el rodaje de Into the Wild (Hacia rutas salvajes). El original, donde Christopher McCandless vivió y murió, fue retirado por las autoridades de Alaska debido a los riesgos que suponía llegar hasta él.

Si eres un amante del libro o la película, este debería ser otro de los lugares que ver en Alaska de tu lista.

Autobús de Hacia Rutas Salvajes

22. Talkeetna, uno de los pueblos que ver en Alaska

Al salir del Parque Nacional Denali, de camino a la población de Talkeetna, puedes hacer varias paradas en diferentes miradores, como Denali Viewpoint North y, sobre todo, Denali Viewpoint South, que ofrece unas vistas espectaculares del monte Denali y la Cordillera de Alaska, siempre que el cielo esté despejado.

Situado a orillas de los ríos Susitna, Chulitna y Talkeetna, este pequeño pueblo destaca por sus coloridos edificios de madera y su estrecha relación con el Denali, ya que es uno de los principales puntos de partida de las ascensiones a la montaña más alta de Norteamérica.

Merece la pena recorrer Main Street, repleta de tiendas de souvenirs y restaurantes, hasta llegar al Talkeetna Riverfront Park, donde puedes disfrutar de un fantástico atardecer con vistas al monte Denali y la cordillera si el día está despejado.

Como curiosidad, esta localidad también es muy conocida por ser fuente de inspiración para la serie Doctor en Alaska aunque esta se rodó en Roslyn (Washington), por cuestiones de producción.

Talkeetna, uno de los pueblos que ver en Alaska

Si como nosotros estás en el pueblo para comer o cenar, te recomendamos aprovechar para probar alguna de las especialidades locales en restaurantes como Denali Brewpub o en alguna food truck como The Salmon Spot, donde puedes probar una deliciosa sopa de mariscos o unos pastelitos de salmón que son todo un clásico.

Otra de las cosas que no deberías dejar de hacer en Alaska es un vuelo en avioneta por el Denali. ¡Te aseguramos que es una de las mejores experiencias que podrás vivir en el viaje!

Estos tours en avioneta, con capacidad para unos 10 pasajeros, salen de las instalaciones de Talkeetna Air Taxi, situadas a unos 10 minutos a pie del centro, y suelen durar entre una hora y media y dos horas, dependiendo de si incluyen el aterrizaje en el glaciar.
Durante el vuelo te adentrarás en la cordillera de Alaska, rodeando el monte Denali y sobrevolando enormes glaciares mientras pasas a pocos metros de algunas de las cumbres más altas de Norteamérica.

Ten en cuenta que, debido a las condiciones meteorológicas, los vuelos pueden cancelarse, por lo que es importante tener un plan B.

Nosotros reservamos el vuelo en avioneta el mismo día, al comprobar que el cielo estaba completamente despejado y que quedaban dos plazas en el tour de la tarde. Durante el vuelo y en el glaciar no pasamos frío, aunque es mejor vestirte por capas si el día no está soleado. Tampoco tienes que preocuparte por el calzado, ya que te dan unas cubiertas para las botas para poder caminar por el glaciar.

Si te animas, puedes encontrar toda la información y hacer la reserva aquí:

  • Paseo en avioneta sobre el monte Denali con aterrizaje en un glaciar. Este fue el que nosotros escogimos y, como te comentábamos anteriormente, fue una de las mejores experiencias del viaje a Alaska.
  • Si no quieres aterrizar en el glaciar, algo que recomendamos, o quieres abaratar el tour, puedes reservar este otro tour.
Vuelo en avioneta sobre el Denali

23. Feria de Palmer, uno de los lugares que visitar en Alaska

Al salir de Talkeetna por la carretera George Parks Highway, si está despejado, te recomendamos ir mirando hacia atrás para disfrutar de las vistas del monte Denali, hasta llegar a Palmer.

La verdad es que esta localidad no tiene demasiado interés por sí misma, pero la cosa cambia si tu viaje coincide con la Alaska State Fair, la feria más grande de todo el estado, que suele celebrarse entre el 21 de agosto y el 7 de septiembre, aunque las fechas pueden variar cada año.

Situada en un entorno espectacular, con las montañas Chugach como telón de fondo, este evento es una buena oportunidad para conocer una parte muy auténtica de la cultura local, con puestos de comida, conciertos, atracciones, exposiciones agrícolas y espectáculos como los famosos rodeos. Además de estos, otro de sus grandes protagonistas son las enormes verduras cultivadas en Alaska, especialmente las coles, calabazas y otras hortalizas de tamaño gigantesco, favorecidas por las largas horas de luz del verano. Nosotros tuvimos la suerte de coincidir durante nuestro viaje y nos encantó la experiencia ya que nos permitió conocer otra cara de la cultura.

El único inconveniente son las largas colas que se forman en la entrada, que pueden superar las 3 horas, como nos pasó a nosotros. Para evitar esperas tan largas, te recomendamos pernoctar cerca de Palmer, llegar a primera hora de la mañana y, si es posible, evitar el fin de semana.

La feria abre de 11 de la mañana a 10 de la noche. Sin ningún tipo de duda, si coincides y quieres hacer algo diferente, este es otro de los lugares que ver en Alaska que no deberían faltar en tu viaje.

Feria de Palmer

24. Glaciar Knik

Desde Palmer o Anchorage puedes hacer una de las excursiones de moda en las redes sociales: la del glaciar Knik, que sin duda es otro de los lugares más espectaculares que ver en Alaska.

Esta enorme masa de hielo, de más de 40 kilómetros de largo y unos 8 kilómetros de ancho, es famosa por sus piscinas de agua azul brillante, en las que puedes practicar kayak y paddle boarding, una de sus actividades más instagrameables.

La forma más habitual de llegar al glaciar es en helicóptero, sobrevolando los glaciares y aterrizando sobre el hielo, una experiencia que ya hace que la excursión merezca la pena por sí misma.

Una vez allí, puedes hacer un tour en lancha o kayak que te permitirá acercarte al frente del glaciar y contemplar los enormes bloques de hielo, o realizar un trekking sobre el hielo con crampones y acompañado de un guía.

Entre los tours más recomendados para disfrutar al máximo de esta experiencia se encuentran los siguientes:

Glaciar Knik, uno de los lugares que ver en Alaska

25. Glaciar Matanuska

Otra de las cosas que hacer en Alaska para ver un glaciar de cerca o caminar sobre él es recorrer la carretera escénica Glenn Highway hasta el Matanuska, uno de los glaciares más accesibles e impresionantes que visitar en Alaska.

Este enorme glaciar, de unos 43 kilómetros de largo y 6,4 kilómetros de ancho, se caracteriza por estar en constante movimiento, ya que avanza aproximadamente 30 centímetros al día. Su superficie está repleta de profundas grietas azules, cascadas de hielo, cuevas y túneles de hielo de un intenso color azul, además de sumideros verticales llamados molinos.

Una de sus características principales es que es de fácil acceso desde la Glenn Highway, desde la que encontrarás varios miradores para observarlo desde lejos. Eso sí, tendrás que contratar un tour si quieres acercarte a su pared de hielo y realizar alguno de los trekkings más recomendados sobre el glaciar, ya que el acceso se encuentra en un terreno privado.

Otra opción, si no dispones de vehículo propio, es reservar alguna de estas excursiones desde Anchorage:

Después de la experiencia, y si no vas a hacer ninguno de los tours para caminar sobre él, creemos que no merece mucho la pena la inversión de tiempo para verlo de lejos. Si vas a pasar por esa carretera, sin duda, para en alguno de los miradores. Si tienes que desviarte, puedes ahorrártelo.

Glaciar Matanuska, uno de los lugares que ver en Alaska

26. Isla de Kodiak

La isla de Kodiak, la segunda isla más grande de Estados Unidos después de Hawái, es uno de los destinos más interesantes que visitar en Alaska si buscas naturaleza salvaje y avistamiento de fauna.

Su gran protagonista es el oso de Kodiak, una subespecie del oso pardo que compite con el oso polar por el título de la especie de oso más grande del planeta y que solo habita en el archipiélago de Kodiak.

Además de avistar osos de Kodiak en su hábitat natural, especialmente durante la temporada del salmón, esta isla, conocida como la Isla Esmeralda, impresiona por la verde vegetación que la cubre durante el verano.

Para llegar a la isla puedes coger un vuelo desde Anchorage, que tarda aproximadamente una hora, o un ferry desde Homer, que tarda más de 9 horas y cuyas salidas no son diarias.

Si dispones de uno o dos días, lo mejor es volar hasta Kodiak y, desde la misma ciudad o aeropuerto, coger una avioneta o hidroavión hacia las zonas más remotas del Kodiak National Wildlife Refuge, un territorio protegido sin carreteras que tiene como objetivo preservar el hábitat de los aproximadamente 3.500 osos de Kodiak.

Una de las zonas más populares para observarlos es Frazer Lake, donde los osos se concentran para pescar salmones y existen zonas habilitadas para su observación. El vuelo hasta allí dura aproximadamente 50 minutos y, una vez aterrizas, tendrás que caminar hasta la zona de observación acompañado de un guía. Una de las agencias más recomendadas para hacer esta excursión es Alaska Tours.

Los mejores meses para ver osos son julio, agosto y septiembre, cuando la presencia de salmones hace que los osos se concentren en los ríos y las zonas de pesca.

Aunque nosotros no hicimos esta visita, si estás muy interesado en observar este tipo de osos y dispones de dos días extra, puede ser un buen complemento al viaje y completar cualquier lista de lugares que ver en Alaska.

Isla de Kodiak

27. Juneau

Para terminar esta lista de lugares que ver en Alaska, y si dispones de dos o tres días extra, te proponemos acercarte a Juneau, la capital del estado.

Situada entre las montañas y el canal Gastineau, en pleno sureste de Alaska, destaca por estar completamente rodeada de naturaleza y por ser una de las pocas capitales del mundo a las que no se puede llegar por carretera.

Aunque su centro urbano es pequeño y se puede recorrer fácilmente a pie, lo que realmente hace especial a Juneau son los increíbles paisajes que la rodean. En sus alrededores encontrarás glaciares, bosques, montañas, cascadas y una gran variedad de fauna, convirtiéndola en una de las mejores bases para disfrutar de la naturaleza salvaje de Alaska.

Entre sus principales atractivos destacan acercarte al glaciar Mendenhall, hacer un crucero por el fiordo Tracy Arm, subir en teleférico al Mount Roberts y completar alguna de sus rutas de senderismo, además de realizar las populares excursiones de avistamiento de ballenas.

Ballena jorobada que ver en Alaska

Mapa de los mejores lugares que ver en Alaska

En el siguiente mapa te mostramos los principales puntos de interés que ver en Alaska para que puedas preparar tu visita de la forma más lógica y cómoda.

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Si te apetece ayudarnos a completar la lista de los 27 lugares que ver en Alaska imprescindibles, añade el tuyo en los comentarios.

Vane y Roger

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