Qué ver en Nara
Esta lista de lugares que ver en Nara te ayudará a planificar tu visita a esta preciosa ciudad, ya vayas a estar unas horas o un día completo en tu ruta por Japón o pienses quedarte a dormir en ella y sacarle todo el partido posible.
Situada a unos 40 kilómetros al sur de Kioto y a unos 30 al este de Osaka, Nara es una de las excursiones más golosas en un recorrido por el país. Es fácilmente accesible desde ambas en tren en menos de una hora y visitarla es transportarse al Japón más tradicional, ya que fue su capital entre los años 710 y 784. Además, gracias a los ciervos que campan a sus anchas por sus jardines y templos, es también uno de los lugares más especiales y emblemáticos de la región de Kansai.
¿Cuánto tiempo hace falta para visitar Nara? Muchos viajeros deciden dedicarle un día o, incluso, combinar la visita con el santuario Fushimi Inari-taisha, situado también al sur de Kioto. En nuestra opinión, si madrugas, podrás disfrutar de los principales rincones que ver en Nara en un día. Si eres de los que prefieren viajar de una forma más pausada o tienes interés en disfrutar de templos y museos, un día y medio o dos serán mejores cifras para ti.
Gracias a la experiencia que nos han dado los viajes que hemos realizado a este país asiáticos, tras los que escribimos la detallada guía de Japón, aquí vamos a contarte todas las cosas que hacer en Nara, cómo organizar tu recorrido y un mapa que estamos seguros que te ayudarán muchísimo. ¡Empezamos!
No podíamos empezar esta selección de lugares que ver en Nara más que en su parque, ya que es donde, además, se concentran muchos de sus atractivos. Parece que fue creado en 1880, así que es uno de los más antiguos de Japón. Aunque en un inicio solo estaba constituido por los terrenos del templo Kōfuku-ji, del que te hablaremos más adelante, poco a poco se le fueron añadiendo más espacios hasta alcanzar la extensión actual, de casi 600 hectáreas.
El parque de Nara está repleto de rincones pintorescos, entre los que destacan las casas de té o chayas, varios toriis, santuarios y templos que te iremos mencionando a lo largo de esta guía. Luce especialmente bonito en otoño y en primavera, pues en él se pueden encontrar muchos árboles de arce y cerezos. Sin embargo, sus estrellas son los ciervos sika, que deambulan libremente por él y sus alrededores.
Se estima que hay unos 1.200 ciervos y estos están protegidos como tesoro nacional. Para los sintoístas, son mensajeros de los dioses y, por tanto, seres divinos y sagrados. Rápidamente te darás cuenta de que los ciervos están acostumbrados a las personas porque desde hace siglos les han dado de comer. Tanto es así que, como te despistes y lleves comida (o incluso aunque no la lleves y ellos piensen que tienes), te la pueden acabar arrancando de la bolsa o mochila que tengas. ¡Ten cuidado!
Es importante tener en cuenta que cuando llegues, verás que un montón de sitios venden las Shika-senbei, que son unas galletas confeccionadas por una única empresa para alimentar a los ciervos. Sin embargo, te pedimos que, por favor, seas un viajero responsable y deseches la idea. No queremos extenderos más, pero alimentar animales salvajes, además de no ser natural, cambia sus pautas de comportamiento con todo lo que ello conlleva.
Si solo pudieses visitar en Nara un lugar, ese debería ser el Tōdai-ji. Este es, desde nuestra perspectiva, uno de los templos más impresionantes de todo Japón. La estructura del edificio principal te sorprenderá sin ninguna duda, ya que se trata de uno de los edificios de madera más grandes del mundo. Imaginar que el edificio (el original sufrió varios incendios y terremotos) que podemos ver hoy es un 33% más pequeña que el original hasta sobrecoge.
El comienzo de la construcción de este templo budista data de 728 y, tras su inauguración en el año 745, se convirtió en uno de los más importantes de toda la zona. La razón básica es que acoge al Gran Buda o Daibutsu-den, una estatua de bronce de 15 metros de alto y unas 500 toneladas.
Dentro del edificio principal también se puede encontrar un pilar con un agujero en la base. Parece que este tiene el mismo tamaño que el orificio de la nariz del Gran Buda y cuenta la leyenda que quien pase por él será bendecido con la iluminación. Por eso, no es raro ver a niños cruzándolo y algún que otro adulto delgadito intentándolo. Te recomendamos probarlo aunque antes, merece la pena pasar unos minutos viendo como lo hacen otros turistas para poder aplicar (o no) sus técnicas.
Aunque el edificio principal es ya un motivo importante para ponerlo en el podio de sitios que visitar en Nara, el complejo también tiene otros lugares sobresalientes. En primer lugar, el Nandaimon o Gran Puerta del Sur, un pórtico de 20 metros que data de 1199 y donde también se pueden ver dos imponentes estatuas de los guardianes Nio.
Después, te recomendamos que no te pierdas el Nigatsu-dō, al este del Gran Buda y en una colina, que cuenta con un balcón desde el que se disfruta de unas vistas estupendas de Nara. La entrada es gratuita y debes saber que es aquí donde se celebra durante las dos primeras semanas del mes de marzo el festival Omizutori, uno de los más fotogénicos de todo el país.
Finalmente, también puedes visitar el Museo del Tōdai-ji, donde, en sus cinco salas, se puede conocer más sobre la historia del lugar y ver los tesoros que se han ido reuniendo durante más de los 12 siglos de historia.
Tarjetas recomendadas para viajar Recuerda que para no pagar comisiones y tener siempre el cambio actual te recomendamos utilizar la tarjeta Revolut (ahora con 20 euros como regalo de bienvenida) y la tarjeta N26. Son las que nosotros utilizamos, son gratuitas y te supondrán un gran ahorro.
Puedes encontrar más información en este artículo sobre las mejores tarjetas para viajar sin comisiones.
El templo anterior es increíble, pero nos debatimos si este nos pareció aún más espectacular o no. Sea como sea, visitarlo es una de las mejores cosas que hacer en Nara, incluso si dispones de poco tiempo.
Kasuga Taisha o el Gran Santuario Kasuga es un santuario sintoísta fundado en el año 768 y, por tanto, uno de los más antiguos de Japón. Se trata del santuario de la familia Fujiwara, un poderoso clan que marcó en varias ocasiones la historia del país. Situado en la base de las montañas sagradas Kasugayama y Mikasayama, la naturaleza que lo rodea es maravillosa, pero lo que más llama la atención es la cantidad de lámparas de piedra y de bronce (tōrō) que lo adornan. Según cuentan, hay más de 2.000 de las primeras a lo largo del camino hacia el salón principal y alrededor de 1.000 de las segundas en la parte más importante.
La magia de este lugar se respira por todos lados, aún más durante la festividad del Mantoro, cuando se encienden todas las lámparas y que tiene lugar del 2 al 4 de febrero (Setsubun Mantoro) y el 14 y 15 de agosto (Obon Mantoro) a partir de las 19h.
Aunque no queremos ser muy extensos con los detalles históricos, ya te habrás dado cuenta de que la mayoría de lugares que visitar en Nara tienen un componente cultural y religioso enorme. Por ello, para sacarle más partido, te recomendamos apuntarte a una visita guiada con un experto de habla hispana, a este free tour o, si viajas en pareja o en grupo, a un tour privado.
Otro básico que ver en Nara es Kōfuku-ji, uno más de los templos de la ciudad declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que formó parte del Nanto Shichi Daiji, los siete templos más importantes de Nara.
El origen de este se remota al año 669, cuando fue mandado a construir por la esposa del fundador del clan Fujiwara con el deseo que este se recuperara de su enfermedad. En realidad, el templo se ubicó en Yamashina, pero se trasladó dos veces hasta llegar a la ubicación actual en el año 710. Ha tenido que ser reconstruido en varias ocasiones por los daños provocados por guerras e incendios, pero todavía se conservan edificios impresionantes que denotan que fue un templo que disfrutó de mucha prosperidad y que fue un centro importante para la religión budista.
En él destacan una maravillosa pagoda de 5 pisos del año 1426, que se puede ver desde buena parte de Nara, otra de 3 pisos de 1185-1274, el Salón Dorado del Este (reconstrucción de 1425), el Salón Dorado Central (reconstruido en 2018) y el Salón Octogonal Norte (de 1210), todos declarados Tesoros Nacionales.
La entrada al complejo es gratuita, pero el acceso al salón central y el del este mencionados, así como al museo (Kohfukuji National Treasure Hall), donde podrás encontrar importantísimas piezas de arte.
Aunque quizás no es un imprescindible que ver en Nara si no dispones de mucho tiempo, hemos querido añadirlo por su importancia histórica. Cuando Nara se convirtió en la capital de Japón, era conocida como Heijō-kyō y el Palacio Heijō fue el Palacio Imperial del país entre los años 710 y 784. Por desgracia, tras esa época quedó en el olvido y sufrió todo tipo de vicisitudes hasta que en las últimas décadas las autoridades han tomado consciencia y se están realizando tareas de reconstrucción.
Dentro de los eventos conmemorativos del 1.300 aniversario de la capitalidad de Nara, que tuvo lugar en 2010, se inauguró el Primer Daigokuden, el que fuese su salón de audiencias. Además, también se pueden ver dos preciosas puertas de entrada al complejo, Suzaku y Daigoku; un jardín, To-in Teien; un museo donde verás varias reconstrucciones y dioramas sobre el palacio; y varias excavaciones arqueológicas con artefactos encontrados. Se puede encontrar más información en su página oficial.
Como no queda en las inmediaciones del Parque de Nara, que es donde se concentran la mayoría de cosas que hacer en Nara en un día, te recomendamos que inviertas el menor tiempo posible en llegar. El bus Gurutto Bus hace parada aquí desde las estaciones de tren. Si quieres ir andando, son unos 20 minutos desde la estación Yamadato-Sadaiji u otros 20 desde Shin-Omiya.
No será por templos que ver en Nara, pero otro de los más destacables es Yakushi-ji, que es considerado uno de los más importantes de la ciudad, es sede de la escuela Hossō de Budismo japonés y también Patrimonio de la Humanidad.
Aunque los actuales edificios son del siglo XX, el templo fue fundado en el año 680 en Fujiwara-kyō y trasladado a Nara durante el siglo VIII. Se cree que lo encargó el Emperador Tenmu para rezar por la recuperación de su esposa enferma, que luego le sucedió como Emperatriz Jitō. Es, por ello, que el principal objeto de veneración es Yakushi Nyorai o “Buda de la Medicina”, que fue una de las primeras deidades budistas que llegó a Japón desde China.
Su diseño es simétrico, con dos salas principales y dos pagodas de tres plantas, que lo hacen tan distinto a los demás que es conocido como “Estilo Yakushiji”.
Algo interesante que hacer en Nara cuando los templos comiencen a cerrar es dar un paseo por Naramachi. Este es el barrio antiguo de la ciudad, repleto de calles estrechas con casas tradicionales o machiyas ahora convertidas en tiendas, restaurantes o museos en los que hacer una parada. Entre las más bonitas están la Machiya Koshi-no-Ie y la residencia Imanishike Shoin, esta última ideal para tomar un té acompañado de dulces.
Como curiosidad, en las puertas de las casas se suelen ver unos amuletos en forma de mono llamados migawari-zaru, que se han convertido en algo especial de Nara y que puede ser un buen recuerdo para llevar a casa, ya que dicen que quita la mala suerte.
Si eres un enamorado del arte o quieres conocer más la historia de Nara, te recomendamos que guardes un tiempo para entrar al Museo Nacional de Nara, el cual es uno de los mejores museos de arte de Japón.
Encontrarás una colección permanente de arte budista que viene principalmente de los palacios y templos de los alrededores y en los que destacan el Hell Scroll o “Rollo del infierno”, una preciosa pintura del siglo XII o un mandala del mismo siglo y una escultura del Buda Yakushi sentado del siglo IX.
Después de tantos templos y museos, quizás una de las cosas que te apetecen hacer en Nara es disfrutar de la naturaleza. En ese caso, en la ciudad encontrarás varios jardines, entre los que destacamos los de Yoshikien, ubicados a lo largo del río Yoshiki. Hasta el período Edo el terreno lo ocupaba un templo, pero en 1919 se convirtió en residencia privada y se diseñaron estos preciosos jardines que hoy son propiedad cultural del gobierno japonés.
A lo largo del recorrido podrás disfrutar de estanques, jardines de musgo y de camelia, una casa de té tradicional y varias estructuras de la que fue la residencia de la familia Shōhōin. Luce especialmente bello en otoño, pues cuenta con varios ejemplares de arce japonés.
Si te gustan este tipo de jardines, también puedes visitar el vecino Isui-en, que también es maravilloso, aunque la entrada cuesta 1.200 yenes por persona.
¿Sabías que en Nara está uno de los edificios de madera más antiguos del mundo? El Hōryū-ji o Templo de la Ley Floreciente fue declarado por el gobierno japonés como Templo Nacional y por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, lo cual muestra su importancia dentro de los atractivos de Nara.
Aunque está alejado del centro (tendrás que coger un tren y luego caminar, por lo que tardarás más o menos 30 minutos), creemos que es tan espectacular que merece la pena visitarlo si tienes más de un día en Nara.
El templo tiene dos áreas: Sai-in al oeste y To-in al este. En la primera se encuentran los edificios más impresionantes, el Kondo o Salón Dorado y la pagoda, con sus casi 33 metros de altura y 5 niveles. En ambos se notan las influencias del reino coreano de Baekje, ya que el reino de japonés Wa mantenía estrechas relaciones durante la época y es muy posible que los artesanos coreanos aportaran experiencias a los japoneses. También se pueden apreciar influencias chinas e indias, que demuestran la conexión de las naciones asiáticas en el pasado. De hecho, el templo está repleto de tesoros, que permiten hacerse una idea de cómo era el arte budista en los siglos VI y VII.
Con tanta información, quizás te has agobiado porque no cuentas con demasiado tiempo. Es normal, no te preocupes, pero la mayoría de viajeros se encuentran en la misma situación y es posible sacarle mucho provecho a esta jornada.
Aquí tienes un posible esquema de qué hacer en Nara en un día viniendo desde Kioto u Osaka:
Te recomendamos mucho que madrugues para estar sobre las 8h30 o 9h en la ciudad, que es cuando empiezan a abrir sus lugares turísticos.
En cuanto a la forma de moverte por Nara, es factible hacerlo casi todo andando, aunque también puedes recurrir a los buses de la empresa Nara Kotsu para distancias más largas. Si crees que vas cogerlos en varias ocasiones, te sale a cuenta comprar el Nara 1-Day Pass, que te cuesta 500 yenes (250 yenes para niños) y que sirve para montarte las veces que quieras. De otra manera, el billete sencillo cuesta 220 yenes y se puede pagar con las tarjetas SUICA y PASMO. En esta página encontrarás un mapa de la ruta, así como un posible diseño del recorrido y las paradas para que veas que te puede ser rentable.
Para probar la gastronomía de Nara te aconsejamos leer esta lista de restaurantes recomendados donde comer en Nara como el Surugamachi’s Okonomiyakiya, el Tonkatsu Ganko Nara y el Mizuya Chaya.
¿Tienes más tiempo para visitar Nara? En ese caso, te aconsejamos que te acerques a Hōryū-ji, visites el Templo Yakushi-ji y Toshodai-ji. Quienes dispongan de más días, recomendamos pasar por el Templo Ganjo-ji y, en caso de que sea época de floración de cerezos, al Monte Yoshino, ya que encontrarás más de 30.000 árboles repletos de sakura.
El aeropuerto más cercano a Nara es el de Osaka, por lo que te recomendamos comenzar mirando vuelos hacia allí con el buscador de Skyscanner. Aun así, tanto Osaka como Kioto tienen paradas de los shinkansen o trenes balas que vienen desde Tokio, por lo que es mejor analizar ambas opciones.
Como ocurre con gran cantidad de ciudades japonesas, Nara cuenta con varias paradas de tren, así que la mejor forma de llegar hasta ella es en tren. La mayoría de viajeros decide visitar Nara desde Kioto utilizando los trenes de JR, que hay en versión rapid (alrededor de 45 minutos) o local (unos 75 minutos). Si vas a comprar el Japan Rail Pass, un bono de transporte de 7, 14 o 21 días con el que podrás hacer todos los trayectos que quieras en tren y ciertos buses (a excepción de algunos trenes bala) durante dicho período de tiempo, te interesan estos trenes. De otra forma, los limited express (35 minutos) o los express (45 minutos) de la compañía Kintetsu.
Si, como nosotros, quieres combinar Fushimi-Inari con Nara, puedes coger los trenes de la Nara Line en la estación de Inari y tardarás entre 35 y 45 minutos, según si el tren es express o local.
En caso de querer llegar a Nara desde Osaka, la opción más rápida la dan los trenes de Kintetsu, que salen desde Namba y te dejan en Nara en apenas 35 minutos.
Como ves, aunque Nara está bien conectada tanto con Kioto como con Osaka para visitarla por libre, también es un lugar de suma importancia histórica, por lo que ir con un guía es muy interesante. Así, te aconsejamos que valores reservar una excursión desde Osaka o una desde Kioto, con las que solo tendrás que preocuparte de disfrutar.
Ten en cuenta que es importante analizar qué traslados vas a hacer en tren para ver si te compensa o no comprar el JR Pass. Si finalmente ves que te compensa, te recomendamos reservarlo desde este enlace, que te llevará a una empresa de nuestra total confianza. Después, no te pierdas nuestra guía sobre cómo utilizar el Japan Rail Pass.
Si no tienes tiempo para organizar tu recorrido por los lugares que ver en Nara o prefieres ir acompañado de un guía o un grupo, te recomendamos que le eches un vistazo a los siguientes circuitos:
Para más información sobre Japón puedes consultar estos posts:
La mayor parte de los viajeros que deciden visitar Nara lo hacen en una excursión desde Kioto u Osaka, por lo que no suelen pernoctar en la ciudad. Aun así, si eres de los que prefieren ir despacio o, simplemente te sale mejor quedarte a dormir en Nara (es bastante más económico que en Kioto), tienes cantidad de opciones de alojamiento. Las que pensamos que tienen mejor relación calidad-precio son las siguientes:
Si las anteriores no te convencen o ya están agotadas, te recomendamos que eches un vistazo y reserves en el buscador de Booking.
En el caso de que te vayas a quedar en Kioto y que solo vayas a visitar Nara en un día, podrás encontrar muchas opciones en nuestra guía sobre dónde alojarse en Kioto.
Seguro de viaje para Japón
Para viajar a Japón por libre, nada mejor que contar con un buen seguro de viaje. Nosotros siempre viajamos asegurados con Heymondo, con quien llevamos un seguro totalmente adecuado a las necesidades que vayamos a tener en el viaje.
Contratando aquí tu seguro con Heymondo, solo por ser lector de Viajeros Callejeros, tienes un 5% de descuento.
Aquí respondemos a las preguntas más frecuentes de los viajeros sobre Nara:
¿Qué hacer en Nara en un día?
Hay muchísimas cosas, pero podrías empezar por el Parque de Nara, el Tōdai-ji, Kasuga-taisha, Kōfuku-ji, los jardines Yoshikien y Naramachi. Si te da tiempo, métele el Museo Nacional de Nara y el Palacio Heijō.
¿Cuánto tiempo necesito para visitar Nara?
Podrías pasarte 2 o 3 días disfrutando de los lugares que ver en Nara, pero se pueden cubrir los principales en un día o día y medio.
¿Qué ver en Nara imprescindible?
En nuestra opinión, Tōdai-ji, Kasuga-taisha y Kōfuku-ji son imprescindibles.
¿Dónde comer en Nara?
Entre los restaurantes más recomendados están Tonkatsu Ganko Nara, Okaru y Maguro Koya.
¿Cómo llegar a Nara desde Kioto?
Tienes un tren de JR que une directamente ambas ciudades en unos 45 minutos.
Oriéntate mejor con este mapa de los sitios que ver en Nara de los que te hemos hablado:
¿Quieres organizar tu viaje a Nara?
Consíguelo aquí:
Las mejores ofertas de vuelos a Japón aquí
Los mejores hoteles a los mejores precios en Nara aquí
Reserva los mejores tours y excursiones en Japón en español aquí
Reserva tu traslado Aeropuerto ⇆ Osaka aquí
Alquila tu coche en Japón al mejor precio aquí
Reserva tu seguro de viaje con un 5% descuento aquí
Esperamos que esta selección de lugares que visitar en Nara te haya ayudado. Si quieres sugerirnos algún lugar, puedes escribirnos en comentarios.
Este post está escrito por uno de nuestros colaboradores.
Las fotos sin marca de agua son del banco de imágenes de Depositphotos.