DĆa 27 : Puna Pau, Ahu Hanga Te’e (Vaihu), Ahu Akahanga, Rano Raraku, Te Ara O Te Moai, Ana Kakenga
MiƩrcoles, 11 de enero del 2017
DespuĆ©s del dĆa de relax que nos tomamos tomamos ayer, en el que aprovechamos para explicarte que ver en Isla de Pascua, hoy nos hemos querido levantar un poquito mĆ”s temprano para poder intentar hacer todo el resto de visitas que nos quedan pendientes, ademĆ”s de volver a Rano Raraku, la cantera de los moĆ”is.
Aunque esperĆ”bamos que el dĆa estuviese algo mĆ”s despejado, nada mĆ”s levantarnos hemos visto que esto no es asĆ y el cielo sigue bastante bastante nublado, aunque por algunas zonas de la isla parece que quiere salir el sol, asĆ que sin Ć”nimo de esperar un dĆa mĆ”s, ya que la previsión es que siga lloviendo, hemos decidido desayunar temprano e ir a hacer todas las visitas que tenemos pendientes, ya que como habĆamos comentado en otros momentos, las distancias son bastante pequeƱas, por lo que podemos arriesgarnos a ir buscando por la isla a el sitio en el que el tiempo estĆ© un poco mejor y no llueva, para poder ir haciendo las visitas que nos quedan pendientes.
Y asĆ cuando son las 8:15 de la maƱana, salimos del Hangaroa Eco Village Spa dirigiĆ©ndonos hacia el primer punto del dĆa que es Puna Pau, la cantera de los tocados.
Ruta Sureste Isla de Pascua
En cuanto llegamos al acceso de Puna Pau, empieza a apretar la lluvia, por lo que decidimos hacer un recorrido rĆ”pido, por si despuĆ©s no se acaba de arreglar el dĆa, y asĆ al menos llevarnos una idea inicial de este increĆble lugar.

Viendo que el dĆa sigue sin darnos demasiada tregua, cambiamos el plan, dirigiĆ©ndonos hacia otra zona de la isla y ver cómo estĆ” el tiempo por allĆ.
La siguiente parada estĆ” a 6 kilómetros de aquĆ, camino a Rano Raraku, la cantera de los moĆ”is, y es Ahu Hanga Te’e o Vaihu, como tambiĆ©n se conoce.
Parece que ha llegado el momento del dĆa en el que la suerte empiece a estar a nuestro favor, ya que justo cuando llegamos para un poco la lluvia, lo que nos permite visitar otro de los puntos mĆ”s impresionantes de la isla, donde se pueden ver los tocados justo al lado del mar, donde quedaron despuĆ©s de caerse de los moĆ”is.

Esta plataforma , ubicada en la bahĆa Hanga TeĀ“e, tenĆa antaƱo 8 moĆ”is, cada uno con su caracterĆstico tocado rojo. DespuĆ©s de ser derribados, los moĆ”is quedaron frente a la plataforma, pero los tocados, debido a su forma, rodaron en varias direcciones, quedando algunos de ellos a orillas de la bahĆa, dejĆ”ndonos una imagen muy llamativa y permitiĆ©ndonos ver cómo se encontraron y cómo quedaron las plataformas despuĆ©s de ser derribadas.

Frente a la plataforma se puede ver un enorme cĆrculo de piedras, llamado Paina, donde se celebraba la ceremonia, del que hablamos el dĆa que llegamos a Isla de Pascua y en Tahai, vimos la misma estructura.

Te recomendamos que no dejes de pasear por la zona trasera de la plataforma, donde ademĆ”s de ver los tocados que estĆ”n prĆ”cticamente en la orilla, tocando el mar, podrĆ”s disfrutar de unas increĆbles vistas de la isla.
Desde aquà seguimos la costa para hasta Ahu Akahanga, otro de los puntos claves de Isla de Pascua, ubicado a sólo 3,4 kilómetros de Ahu Hanga Te“e. Llegamos cuando son las 9:20 de la mañana y nos encontramos con que la zona de acceso estÔ cerrada, por lo que decidimos esperar en el coche unos minutos para ver si abren a las 9:30.
Pero en esa espera, justo llega un coche con un turista que viene acompaƱado de un guĆa, que vemos acceden, saltando la pequeƱa valla. RĆ”pidos salimos del coche y le comentamos al guĆa si sabe la hora de apertura o si podemos pasar como han hecho ellos. Nos comenta que si no venimos con ningĆŗn guĆa y veremos la zona por libre lo mejor esperemos a que venga la persona que abre para no tener ningĆŗn problema.
Esperamos hasta que son prƔcticamente las 10 de la maƱana y viendo que han pasado 20 minutos y sigue sin haber nadie, decidimos seguir la ruta que tenemos planeada para volver a probar despuƩs cuando hagamos el camino de vuelta, para ver si ya estƔ abierto.
Volvemos a seguir la carretera que sigue la costa hasta llegar al inicio del sendero Te Ara O Te Moai, que haremos maƱana, donde hay un moƔi tumbado que nos hace intuir lo que nos espera maƱana recorriendo el Camino de los moƔis.

Despues de esta breve parada, seguimos el recorrido hacia Rano Raraku, la cantera de los moĆ”is, donde despuĆ©s de ver que el dĆa se ha despejado bastante, volveremos para hacer de nuevo un recorrido completo y por supuesto, incluido el crĆ”ter, que el otro dĆa no pudimos ver.
En el sendero de acceso volvemos a pasar paralelos a la cantera, volviendo a tener esas fantĆ”sticas vistas que vimos el otro dĆa de la cantera a lo lejos, pero que nos regala una perspectiva mucho mĆ”s amplia del lugar, permitiĆ©ndonos tener una visión de lo que fue y es, Rano Raraku, uno de los lugares mĆ”s increĆbles de Rapa Nui.



Rano Raraku, la cantera de los moƔis
Rano Raraku es conocido por ser el lugar en el que se esculpĆan los moĆ”is y donde a dĆa de hoy, aĆŗn se conservan mĆ”s de 400 moĆ”is.
Para no volver a repetir toda la explicación a nuestro recorrido en la cantera de los moĆ”is en este dĆa, puedes verlo en el artĆculo que publicamos del Amanecer en Tongariki, donde despuĆ©s visitamos Rano Raraku.


En nuestro caso hoy, pese a que ya habĆamos hecho la primera parte del recorrido, un tanto rĆ”pido y sólo nos quedaba por ver el crĆ”ter de Rano Karaku, como no podĆa ser de otra forma, hemos aprovechado para visitar de nuevo la cantera, que aunque con un tiempo algo mĆ”s nublado, nos ha vuelto a maravillar y donde no hemos podido evitar pararnos frente a todos y cada uno de los moĆ”is, para intentar llevarnos en nuestras retinas todas las imĆ”genes que nos estĆ” regalando esta increĆble isla.


La visita a Rano Raraku, la cantera de los moĆ”is, incluido el crĆ”ter, tomĆ”ndotelo con tranquilidad, como deberĆas hacer en este increĆble lugar y haciendo paradas en los puntos mĆ”s importantes, puede llevarte alrededor de 3 horas, por lo que te aconsejamos que vengas con tiempo suficiente, para no tener el tiempo justo y quedarte con la sensación de que te han quedado lugares por ver y disfrutar.

AdemĆ”s, siempre que puedas, te aconsejamos que hagas la visita cuando el dĆa estĆ© claro y al ser posible por la tarde, ya que este es el momento del dĆa en el que hay mejor luz.
En nuestro caso, hoy la hemos visitado durante la maƱana, pero al haber estado el dĆa del amanecer en Tongariki por la tarde, hoy Ćŗnicamente venĆamos a ver el crĆ”ter, que es lo que no nos dio tiempo por el problema que tuvimos y viendo el tiempo, no hemos querido arriesgarnos a no poder volver en otro momento por la lluvia.

No te pierdas el Recorrido completo por Rano Raraku, la cantera de los moĆ”is aquĆ
DespuƩs de recorrer durante prƔcticamente 1 hora y media la cantera de los moƔis, volvemos a la zona de acceso, donde se bifurcan los caminos, tomando el de la izquierda, que nos llevarƔ al crƔter de Rano Raraku.
El camino al crƔter no lleva mƔs de 10 minutos recorrerlo, aunque hay que tener en cuenta que hay tramos algo empinados que ademƔs, si ha llovido, se convierten en improvisadas pistas de patinaje, algo que debes tener en cuenta si no quieres acabar lleno de barro desde la cabeza a los pies.
Merece la pena tomƔrselo con tranquilidad e ir ascendiendo poco a poco, viendo sobre todo donde se pisa para evitar resbalones.

Con 10 metros de profundidad, el lago que encontramos en el interior del crÔter era la única fuente de agua de esta zona de la isla, incluso antes de que este fuese el lugar en el que se esculpiesen los moÔis.
Inicialmente la talla de los moƔis se llevaba a cabo en zona de la cantera donde estuvimos anteriormente, pero debido a la mucha demanda que hubo, la talla se tuvo que ampliar a esta zona, donde si te fijas en las laderas del crƔter, se pueden ver alrededor de 40 moƔis.

DespuƩs de la visita al crƔter, damos por finalizada la visita a Rano Raraku, la cantera de los moƔis, volviendo al coche y poniendo camino, de nuevo, a Ahu Akahanga, que antes encontramos cerrado y donde ahora ya estƔ la persona que lleva a cabo el control de tickets y donde de nuevo, nos encontramos solos en la visita.
Ahu Akahanga
Ahu Akanhanga, como Vaihu, que vimos anteriormente, son dos de los mejores lugares en los que poder apreciar a dĆa de hoy como fueron derribados los moĆ”is.

Teniendo en cuenta que hace mĆ”s de 300 aƱos que no se toca nada, y que no han estado restaurados en ningĆŗn momento de la historia, no nos queda mĆ”s que quedarnos sobrecogidos y con la boca abierta, imaginĆ”ndonos como debieron ser en su momento de mayor esplendor y viendo ahora, igualmente imponentes, como yacen en el suelo, guardando para ellos, toda su increĆble historia.
La visita a Ahu Akanhanga es algo mƔs extensa que la que hicimos antes en Vaihu, ya que el Ɣrea es lgo mƔs extensa. Nada mƔs entrar lo primero que vemos son los restos de varias casas-bote, como las que vimos en Tahai.
DespuĆ©s de pasarlas, a la derecha, podemos ver una pequeƱa cueva, que antaƱo seguramente ofrecĆa cobijo y protección en momentos de climatologĆa adversa de la isla.

Antiguamente, la carretera pasaba por media de Ahu Akanhanga, suerte que a dĆa de hoy esto ya estĆ” solucionado y pasa paralela a Ć©l. A mano derecha se uede ver un ahu incompleto, en el que tambiĆ©n se puede ver un moĆ”i derribado, justo al lado.
Si te fijas bien, llama muchĆsimo la atención los rasgos del moĆ”i, que se conservan a la perfección, ya que en el momento en el que fue derribado, cayó de tal manera que su cara quedo resguardada de las inclemencias del tiempo, mostrĆ”ndonos a dĆa de hoy todo su esplendor.

Una vez que llegamos a la plataforma principal de Ahu Akanhanga es cuando podemos ver el mƔximo esplendor de este lugar, con una plataforma, que en su momento tuvo 12 moƔis, y en la que cuando fue derribada, algunos moƔis, los mƔs grandes, cayeron por la parte trasera y los mƔs pequeƱos por la parte delantera.

Como en Vaihu, aquà también merece la pena pasear por la parte trasera de la plataforma, pero no sólo para ver los moÔis que quedaron derrumbados en esa zona, sino también para ver un curioso moÔi, conocido como E.T., por su tallado, que hace suponer que fue de una época muy temprana.

La visita a Ahu Akanhanga nos lleva unos 45 minutos, mƔs o menos, ya que es un Ɣrea algo mƔs extensa que el resto, donde hay muchos lugares interesantes y que por supuesto, te recomendamos visitar en Isla de Pascua.
Desde aquĆ y aprovechando que el tiempo parece que se ha despejado un poco y no llueve, nos acercamos de nuevo a Puna Pau, la cantera de los tocados, que se encuentra a 10 kilómetros de aquĆ.
Aparcamos en la puerta, enseƱamos de nuevo nuestros tickets de acceso, y nos adentramos por fin en otro de los lugares que mĆ”s ganas tenĆamos de conocer.
Puna Pau
Con los mĆ”s de 1000 moĆ”is que podemos encontrar en Isla de Pascua, aunque parezca mentira, Ćŗnicamente se conservan 100 tocados, algo que nos demuestra que estos sombreros fueron aƱadidos mucho mĆ”s tarde, por lo que los moĆ”is mĆ”s antiguos no tenĆan y esta cantera se empezó a utilizar a partir del s.XV

La piedra de los tocados es roca volcƔnica, muy porosa, por lo que su tallado era bastante rƔpido y fƔcil y despuƩs de muchos estudios, se ha determinado que estos tocados no eran sombreros, si no que eran los peinados que se llevaban en la Ʃpoca, en los que el pelo era largo y se enrollaba en la cabeza como si fuese un moƱo.
La ranura para insertarlo en el moÔi, se tallaba una vez que el tocado estaba en la ubicación final, junto al moÔi, por lo que en Puna Pau, no podemos ver ningún tocado finalizado.

En Puna Pau la visita se realiza, relativamente, bastante rĆ”pido. Ćnicamente debes seguir un sendero que te lleva por los distintos tocados, para despuĆ©s empezar a subir por la ladera del crĆ”ter, desde donde se tiene una perspectiva Ćŗnica, tanto si miras para atrĆ”s, como para el interior de la cantera como desde el mirador en la parte alta, desde donde se tienen unas vistas de prĆ”cticamente 360Āŗ sobre la isla.


Damos por finalizada la visita a Puna Pau cuando son las 2:30 de la tarde, volviendo al Hangaroa Eco Village Spa para comer en el Restaurante Poevara, donde disfrutamos de un exquisito almuerzo,


Habiendo hecho un recorrido bastante completo esta maƱana, aprovechamos esta sobremesa tambiĆ©n para descansar un ratito y cuando son las 5:00 de la tarde nos acercamos hasta la zona de Tahai, desde donde vemos que sólo estamos a unos kilómetros de la entrada a Ana Kakenga, la Cueva de las Dos Ventanas, otro de los lugares que querĆamos visitar.
Aunque vemos que el camino estĆ” bastante embarrado por la lluvia que lleva cayendo desde ayer, nos arriesgamos a pasar con el coche y conduciendo con cuidado llegamos en unos 15 minutos hasta la entrada, donde se hace el control de tickets y donde estĆ” el parking.
Una vez en la entrada de Ana Kakenga, dejamos el coche, nos marcan el ticket y nos dicen que tenemos 1 kilómetro 600 metros para llegar hasta la cueva propiamente dicha.
Hemos leĆdo que el acceso no es demasiado Ā«fĆ”cilĀ», pero cuando preguntamos nos dicen que las vistas por si solas ya merecen la pena aunque no se entre, asĆ que no nos lo pensamos mucho y nos ponemos a andar, disfrutando Ćŗnicamente de las vistas y el paseo.


Ana Kakenga
Dicen que esta es la cueva mĆ”s interesante de la isla, por lo que si quieres visitar alguna, sin duda esta serĆa la mejor opción.
Después de seguir un sendero de 1 kilómetro 600 metros, se llega a una especie de promontorio, donde justo enfrente se puede ver el islote Motu Tautara.

Inicialmente es bastante difĆcil encontrar la entrada de la cueva, ya que no estĆ” muy bien seƱalizado. Nada mĆ”s girar a la izquierda, pasado el cartel donde se indica Ana Kakenga, debes mirar al suelo y verĆ”s a mano izquierda un pequeƱo montĆculo de piedra, donde verĆ”s un agujero bastante pequeƱito, con unas escaleras muy estrechas por las que se accede a la cueva.

Viendo como es la entrada, decido (Vanessa), esperar fuera, mientras Roger se adentra en la cueva, donde estƔ mƔs o menos 20 minutos.
Nada mÔs salir me explica que la sensación de agobio no es demasiada, aunque hace falta una linterna para poder ir pasando por los pasadizos, ya que estÔn muy oscuros ademÔs de resbaladizos.


DespuĆ©s de la visita a Ana Kakenga, disfrutamos de la zona y de las increĆbles vistas que hay, donde merece la pena pasar un rato y disfrutar del lugar.

DespuĆ©s de esta Ćŗltima visita del dĆa y volver a recorrer el sendero, son casi las 7 de la tarde cuando volvemos al parking y damos por finalizado el dĆa de hoy, volviendo al Hangaroa Eco Village Spa donde nos damos una ducha, cenamos y despuĆ©s de disfrutar de un rato en la terraza de nuestra habitación, nos vamos a dormir pensando que maƱana es nuestro Ćŗltimo dĆa completo en Isla de Pascua, un lugar que nos ha enamorado y donde, estamos seguros, volveremos.




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